Tres constructoras que sí merecen la pena
El sector lidera las subidas del Ibex desde los mínimos de febrero pero los expertos advierten de que es preciso diferenciar muy bien entre compañías, pues detrás de cada subida individual hay factores diversos.
Varias constructoras lideran las subidas del Ibex desde los mínimos anuales de febrero, con revalorizaciones que alcanzan el 39 por ciento en el caso de ACS, el 34 por ciento en el de OHL, el 33 por ciento en el de Sacyr o el 19 por ciento en el de FCC. Sólo Ferrovial y Acciona han quedado rezagadas de este rally, con subidas del 10 por ciento, en la parte baja de la tabla. Sin embargo, los expertos llaman a la prudencia y advierten de que no es posible identificar una pauta común (y mucho menos una señal de compra) detrás de estas revalorizaciones, más allá del hecho de que muchas de estas compañías hubieran sufrido un gran castigo durante 2015.
«El buen comportamiento de FCC y OHL responde a factores concretos. En el caso de FCC, el motivo es la OPA de Carlos Slim y la ampliación de capital; mientras que en el de OHL se debe a que su principal activo, OHL México, se está recuperando rápidamente después de ser absuelta de fraude y tras el castigo sufrido por la caída del crudo y la crisis de los emergentes», explica Rafael Fernández de Heredia, de Beka Finance. Más allá de esas situaciones concretas, Fernández de Heredia advierte de que «las constructoras españolas aún están muy endeudadas y, si las pones en contexto con respecto a cómo estaban hace 5 años, han caído un 60-70 por ciento en muchos casos». Por no hablar de «la inversión pública española, que va a ser muy contenida en los próximos años», añade.
Lo mismo opina Javier Mielgo, analista de Mirabaud Securities en España: «No es un tema achacable a que la construcción vaya bien, ni mucho menos. Si bien, es cierto que la construcción pesa cada vez menos en estas empresas, en favor de otras áreas como las infraestructuras o las contratas (con mejores perspectivas). De hecho, se suele englobar en el mismo saco a estas compañías, pero son muy distintas», dice este especialista.
En ese sentido, ¿cómo diferenciar las compañías que sí merecen la pena de las que no? Un reciente informe del banco de inversión alemán Berenberg asevera que el tamaño y la diversificación son factores clave pues, a su juicio, las compañías grandes logran mayor alcance geográfico y tienen capacidad para desarrollar proyectos técnicamente más complejos con menores costes gracias a un «know-how» especializado y a una mejor gestión del capital.
Asimismo, en Berenberg prefieren empresas más centradas en las mencionadas infraestructuras y contratas (y menos en la construcción). Según explican, estas compañías «han superado al Euro Stoxx 600 en los últimos 12 meses» a nivel europeo y «van a ganar impulso a medida que mejoren las previsiones de beneficio», gracias a una mejora de la rentabilidad y de la generación de caja. «Las valoraciones son atractivas. Nuestros precios objetivo implican un potencial del 15 por ciento y un retorno total para el accionista del 19, teniendo en cuenta que el dividendo del sector ha alcanzado el 4 por ciento», dice el informe. Sobre esa premisa, la compañía favorita de Berenberg (al igual que la de la mayoría de analistas) es Ferrovial aunque, curiosamente, es una de las más rezagadas en bolsa, en lo que va de año.
«Ferrovial ofrece a los inversores una oportunidad para capturar valor a través de toda la cadena de las infraestructuras: invierte, construye y opera activos de infraestructura complejos y muy operacionales, cuyos retornos son generalmente altos. También vende activos con riesgo disminuido a precios de descuento, habiendo adoptado un modelo en el que rota capital, cristalizando valor. El precio actual no refleja esa oportunidad», asevera Berenberg, que otorga un precio objetivo a la compañía de 24 euros por acción.
Por su parte, Fernández de Heredia destaca que la compañía «tiene activos buenos en Canadá y Reino Unido, además de las autopistas de última generación en Estados Unidos, que ofrecen elevados dividendos».
También a Javier Galán, gestor de Renta 4, le convence Ferrovial, que ocupa la parte alta de la cartera de su fondo español; mientras que Javier Mielgo opina que la acción ha sufrido por los temores a un Brexit pero es un activo que le «gusta bastante» por su diversificación y activos. Le otorga un precio objetivo de 22,9 euros.
Más allá de Ferrovial, varios expertos destacan el potencial de ACS. Por ejemplo, en Beka Finance recomiendan «acumular» ACS con un precio objetivo de 35 euros. Según explica Fernández de Heredia, la constructora «lleva varios años de reestructuración y ha avanzado mucho en el control del circulante». Si bien, tiene que seguir reduciendo el coste financiero, que actualmente es más alto que el ingreso financiero. En ese sentido, el foco del mercado estará en este capítulo, cada vez que ACS presente resultados en los próximos trimestres.
Por su parte, Berenberg cree que «el mercado no está reflejando la mejora de la generación de caja sin Hochtief y la reducción de los niveles de deuda» en ACS, «así como los altos niveles de visibilidad y de pedidos». Asimismo, tampoco está valorando correctamente el valor del área de servicios industriales, debido «al miedo al efecto que puedan tener la bajada del precio del petróleo y el capex de gas».
Más allá de España, destaca el buen comportamiento del grupo francés VINCI, que sube un 12 por ciento en lo que va de año. Javier Galán lo tiene en cartera y Berenberg opina que debería comportarse mejor que el resto del mercado «debido a su tamaño y a su tendencia hacia grandes y complejos proyectos de infraestructura». «Auguramos un punto de inflexión en el negocio constructor de VINCI. El margen debería expandirse por primera vez desde 2010, con menor riesgo del previsto por el consenso en relación con las predicciones de tráfico, ante la exposición de VINCI al fuerte tráfico de España y a las localizaciones turísticas en Francia».
Más allá de cuestiones particulares del sector y cada compañía, los expertos también explican que las medidas aprobadas recientemente por el Banco Central Europeo para incentivar la financiación y la liquidez en el sistema beneficiarán a este tipo de compañías, debido a sus elevados niveles de deuda.