La abogada del Estado dice que se cruzaron 425 facturas entre las empresas de Nóos
En la sesión del juicio del caso Nóos celebrada este miércoles, la Abogacía del Estado ha empezado a formular preguntas[…]
En la sesión del juicio del caso Nóos celebrada este miércoles, la Abogacía del Estado ha empezado a formular preguntas a Diego Torres una vez que ha concluido su interrogatorio el fiscal Anticorrupción Pedro Horrach. La abogada del Estado, María Dolores Ripoll, le ha preguntado a Torres si sabía cuántas facturas se habían cruzado entre las empresas que conformaban el entramado de Nóos, incluida la mercantil Aizoon. Torres ha respondido que «no» lo sabía. Ripoll le ha dicho que eran 425 facturas por un importe global de más de ocho millones de euros, importe que Torres ha considerado «excesivo».
En la sesión de la mañana, Ripoll le había preguntado a Torres si desde el Instituto Nóos se hicieron consultas a la Agencia Tributaria. Inicialmente, Torres ha dicho que lo desconocía, pero luego ha reconocido que sí se podrían haber hecho por parte de sus colaboradores. Ripoll ha señalado dos posibles contradicciones en afirmaciones previas de Torres. Así, ha recordado que Torres dijo ayer que Luxemburgo no era un paraíso fiscal, si bien Ripoll le ha explicado que sí consta como tal. Torres también había afirmado ayer que los fondos en su cuenta personal de Luxemburgo provenían de unos ahorros por unos trabajos hechos en Andorra. En la sesión de este miércoles, ha matizado, sin embargo, que también habría fondos provenientes de ahorros de su esposa.
Otra posible contradicción detectada por Ripoll sería la relativa a los integrantes del Instituto Nóos. Tiempo atrás, Torres dijo que había cinco socios inicialmente. No obstante, en su comparecencia de este miércoles, ha explicado que en 2003 había seis miembros numerarios y siete supernumerarios. Preguntado acerca de si el Instituto Nóos habría sido bueno para la sociedad, Torres ha contestado en sentido afirmativo. «Algunas empresas han gestionado mucho mejor sus patrocinios después de que nosotros interviniéramos», ha dicho. A continuación, se ha hecho un receso al mediodía.
En la reanudación, a preguntas de Ripoll, Torres ha explicado cuál era el objetivo de cada una de las empresas de la «galaxia» Nóos de las que formaba parte. Así, el Instituto Nóos era una «asociación profesional», Nóos Consultoría Estratégica habría sido creada para «trabajar en estrategias de patrocinio deportivo», Siriaimasu era una «consultoría», Intuit era una «consultoría estratégica» y Virtual se habría creado para la «investigación de mercado».
En relación a las citadas 425 facturas cruzadas, Torres ha dicho que «muchas de estas facturas ni siquiera son ciertas», ya que algunas de ellas serían de «los apuntes» del antiguo contable del Instituto Nóos, Marco Antonio Tejeiro. A continuación, Ripoll le ha preguntado a Torres cuántas personas trabajaban en cada empresa vinculada a Nóos, sin que haya habido una respuesta concluyente en ese sentido.
«Nunca ha ejercido como administradora»
Posteriormente, Torres ha reconocido que negociaba y firmaba los acuerdos suscritos por Siriaimasu, Intuit y Virtual. Como había hecho ya en la sesión de la mañana, ha reiterado que su esposa, Ana María Tejeiro, «nunca ha ejercido como administradora» de ninguna de dichas empresas. Torres ha reconocido, a continuación, que dio instrucciones a sus empleados en aquello que era de su competencia, en el mismo sentido que se haría en otras empresas.
Más adelante, por enésima vez desde que empezó su declaración, Torres ha intentado implicar de nuevo a la Casa del Rey en algunas decisiones que afectaban a las empresas vinculadas a Nóos . Así ha ocurrido cuando Ripoll le ha preguntado acerca de la creación de la Fundación Cultura, Deporte e Integración Social. Torres ha hecho entonces referencia al abogado José Manuel Romero, abogado de Don Juan Carlos. «El señor Romero nos había hecho abortar la creación de la primera fundación», ha dicho.
A continuación, y en relación a unos correos electrónicos enviados por Urdangarín a su antiguo socio, Torres ha señalado que Romero habría participado en las reuniones de mecenazgo de la citada fundación. «Al señor Romero le parece estupendo», ha afirmado. Ripoll le ha indicado entonces a Torres que estaba hablando de un abogado particular, a lo que en dos ocasiones Torres ha respondido en sentido irónico: «hombre, particular, particular...».
