El marido de Losada: «Nunca se me ha ocurrido matarle ni lo he pensado»
«Nunca, nunca, nunca, nunca he pensado, ni he planificado ni se me ha ocurrido matarle. Porque no tenía ningún motivo.[…]
«Nunca, nunca, nunca, nunca he pensado, ni he planificado ni se me ha ocurrido matarle. Porque no tenía ningún motivo. Era mi pareja, era mi media naranja, como se suele decir normalmente. Ahora estoy solo, me falta como media parte de mi persona». Jon Ezkurdia, marido y acusado de la muerte vasco Koldo Losada, ocurrida en Bilbao el 19 de noviembre de 2014, ha tomado este mediodía la palabra por última vez antes de que, mañana, el jurado comience a deliberar para emitir un veredicto.
El alegato de Ezkurdia, a quien previamente se pudo ver tomando notas, ha puesto el punto final a la séptima jornada del juicio oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Vizcaya, y en la que las partes han elevado a definitivas sus conclusiones antes de proceder a presentar al jurado -cinco hombres y cuatro mujeres- sus informes. Pero el momento más esperado era la intervención del presunto asesino; la segunda tras su declaración en el arranque de la vista, el lunes de la semana pasada.
«Llevamos siete días juntos aquí escuchando un montón de cosas en las que me veo totalmente implicado. Hablamos de un asesinato, de la muerte de una persona que fue hace un año y tres meses. Me lo comunican dos o tres días después, no me acuerdo muy bien. Sufro un shock traumático del cual todavía estoy tratándome», ha comenzado Ezkurdia su exposición.
Como ha hecho en todo momento, ha insistido en que no recuerda absolutamente nada de los hechos: «De ese día como he dicho y reiterado me acuerdo solamente de verle a Koldo, mi última visión es verle con el ordenador. Pensé que estaría con sus clases de inglés. El siguiente recuerdo que tengo es una ambulancia con una chica joven sonriéndome. De repente estaba en un coche, que pensaba que era un taxi, y era un coche de la Ertzaintza».
«En mi fuero interno, lo dije el otro día también, estoy convencido de no he matado a mi marido», ha añadido. En este momento ha tenido que hacer una pausa y a partir de entonces le ha costado un mayor esfuerzo articular sus palabras. «Ha habido gente que ha dicho cosas muy malas sobre mí. Yo les digo que no son ciertas. Pueden creerlo o no creerlo. Amaba a mi marido como él me amaba a mí, de hecho llevábamos una relación de 24 años como pareja, 3 años anteriores viviendo conjuntamente sin ser pareja, hace 2 o 3 años nos casamos. Nuestra relación era una relación típica, normal, un día bueno, un dia malo, una semana buena, una temporada mala».
«Si aquí se esclarece algo de alguna manera, y apunta a que yo pueda ser el ejecutor de ese acto, de verdad, de corazón, con todo mi ser quiero pedir por todo el daño que he hecho, por todo el sufrimiento que he producido y sobre todo a él, porque ya no está y no volverá a estar conmigo», ha incidido al final de su alocución, en una línea similar a la del inicio del juicio. «Era mi mejor amigo, mi compañero, era mi cómplice, y ahora estoy solo». Por último, ha añadido: «Estoy seguro de que no le hice daño».
