Antiguos presos políticos chilenos cumplen casi dos meses en huelga de hambre
Seis antiguos presos políticos chilenos llevan 54 días en huelga de hambre en Santiago para exigir ser indemnizados por haber[…]
Seis antiguos presos políticos chilenos llevan 54 días en huelga de hambre en Santiago para exigir ser indemnizados por haber sido "detenidos y torturados" durante la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
La comunidad de antiguos presos políticos pide una mejora de la pensión de 170.000 pesos (250 dólares), que considera "muy baja", y la revocación de su incompatibilidad con otras prestaciones.
El representante de los huelguistas, Carlos Valero, dijo a los medios locales que, durante estos días, el Gobierno los ha "ignorado" y manifestó su voluntad de seguir con la protesta "hasta las últimas consecuencias".
"Sea para bien o para mal, no nos sacarán de este lugar. Si es negativa la respuesta nos sacarán en bolsas, nosotros estamos haciendo este movimiento por la vida y la dignidad", dijo Valero.
Además, para él, "hay una deuda histórica que tienen el Estado y los gobiernos de Chile con las víctimas de prisión política y tortura".
Asimismo, aseguran que si no reciben ninguna respuesta por parte del Gobierno van a radicalizar su protesta con la eliminación del consumo de líquidos.
Hasta el momento, no han logrado hablar directamente con el recientemente dimitido Ministro del Interior, Jorge Burgos, ni tampoco con la presidenta Michelle Bachelet, por lo que el miércoles pasado recurrieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que se reunió esta semana en Santiago.
"Vamos a acudir a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, especialmente porque hay un acuerdo con el Gobierno de Chile (...) que habla de reparación hacia las víctimas de prisión y tortura", señaló Rivera Millapan.
la Coordinadora Nacional de Expresos Políticos Salvador Allende ha convocado una manifestación para hoy frente al Palacio de La Moneda, sede de la Presidenciapresidencial.
Durante la dictadura de Pinochet, según datos oficiales, unos 2.300 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos, mientras otros 33.000 fueron torturados y encarcelados por causas políticas.
.