Algo más que tapar el agujero de las pensiones
El inicio de las comparecencias y reuniones en la comisión del Congreso del Pacto de Toledo es una buena oportunidad[…]
El inicio de las
comparecencias y reuniones en la comisión del Congreso del Pacto de Toledo es
una buena oportunidad para plantear ante la sociedad española el debate del
futuro de las pensiones, que tantas veces se le ha hurtado. Pero, lo es también
para tomar decisiones y corregir algunos de los errores que se han cometido.
Sin embargo, la comisión parece especialmente preocupada en solucionar el
problema a corto plazo que plantea el creciente déficit de la Seguridad Social
y su hucha cada mes más descapitalizada.
No se está hablando de poner en discusión y tomar iniciativas tendentes
a crear un marco en el que pasar a la vida pasiva no se convierta en un trauma
por la fuerte caída en el poder adquisitivo que han de asumir quienes dan tal
paso. No se aborda tampoco la posibilidad de incentivar y facilitar el ahorro a
largo plazo y de desandar el camino iniciado hace unos años reduciendo las
aportaciones y desgravaciones posibles a quienes optaran por colocar su ahorro
en productos específicos para la jubilación. Pese a que el original Pacto de
Toledo hablaba de apoyar a los planes de
pensiones privados como fórmula para complementar la pensión pública, parece
que nos encontramos en un momento en el que no es políticamente correcto
recordar e insistir en esta recomendación, no vaya a ser que se interprete como
una estrategia para favorecer a las entidades financieras.
Por otro lado, la
necesidad de incrementar la demanda y aumentar el consumo recomienda ignorar,
como tantas veces ha ocurrido, cualquier incentivo al ahorro, aunque se trate
de resolver un grave problema para el futuro. Si tal es la consigna, la
comisión del Pacto de Toledo no tendrá otro cometido que reunirse regularmente
para plantear reformas (al menos un par de veces en cada legislatura) para ir
tapando los agujeros que se presentaran en el sistema. Se habrá perdido una
gran oportunidad para abordar con decisión y realismo un problema que se irá
agravando con el paso del tiempo. Se lo debemos a los más jóvenes que son los
que peor lo tendrán.