El CRL avisa de una pérdida significativa del peso de la industria en Euskadi

El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) de Euskadi ha avisado hoy de la pérdida significativa de peso de la industria[…]

El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) de Euskadi ha avisado hoy de la pérdida significativa de peso de la industria vasca, que ha pasado de representar casi un 30 % del PIB en 2008 a un 23 % en 2017.

Ello, a su vez, ha provocado un desplazamiento del empleo al sector servicios y un descenso de la calidad del mismo.

El presidente del CRL, Tomás Arrieta, ha presentado en Bilbao el análisis anual del organismo consultivo sobre la situación económica y las relaciones laborales en Euskadi, que refleja un mercado laboral "con muchas sombras" y una "preocupante" evolución de la negociación colectiva.

Presenta, asimismo, un escenario de recuperación económica estable, con valores del PIB que ya han superado a los existentes en 2008, al inicio de la crisis, aunque, por el contrario, se han perdido más de 75.000 empleos en el período.

Según ha destacado Arrieta, "la recuperación económica se ha dado a costa de una reducción significativa del empleo" y también ha llegado acompañada de una reestructuración del peso de los sectores en la economía vasca.

En los años de crisis, la industria ha pasado de representar casi el 30 % en 2008 a un 23 % en el primer trimestre de 2017, mientras que los servicios han aumentado su presencia de un 61,5 % a casi un 70 %. Este sector genera ya el 72 % del empleo.

Este desplazamiento del empleo a los servicios afecta a la calidad del mismo ya que la tasa de cobertura de la negociación colectiva -referida a trabajadores que siempre han tenido un convenio y situada en el 90,5 %- es menor en este sector que en la industria, donde prácticamente todos los trabajadores tienen convenio.

La falta de cobertura laboral afecta fundamentalmente a las mujeres ya que el 17 % de las empleadas en el sector servicios carece de convenio.

El informe se hace eco del descenso del paro, pero alerta de las "sombras" que presenta esa recuperación.

Según indica, el número de parados se ha reducido en 34.000 personas en el primer trimestre de 2017 en relación a igual período de 2016, pero sólo 14.400 personas han encontrado un empleo, mientras que 20.100 han dejado de estar en situación de activos y de demandar trabajo, muchos por razones de jubilación.

El CRL también evidencia una "relevante" reducción de la calidad del empleo: El peso de los contratos temporales ha aumentado del 18,6 % en 2009 al 27,2 % actual y la mayoría de las contrataciones que se realizan siguen siendo temporales (el 92,9 % del total en 2016), mientras que el índice de rotación sigue por encima de 3 (cada persona genera al año más de 3 contratos).

Además, la contratación a tiempo parcial se sitúa en el 40 % de los contratos que se firman -en 2008 era el 31 %- y afecta sobre todo a las mujeres, que suscriben casi 7 de cada 10 contratos de este tipo.

Señala, asimismo, que la negociación colectiva sigue sin normalizarse, excepto en Álava, terrrotio en el que los sindicatos CCOO y UGT tienen más representación que en otros.

En el resto de territorios apenas avanza pese a la firma en enero pasado por parte de sindicatos y patronal vascos del acuerdo interprofesional para dar prioridad aplicativa a los convenios vascos respecto a los de ámbito estatal, cuya validez jurídica ha defendido Arrieta pese a que haya negociadores estatales que no lo piensen así, según ha indicado.

Asimismo, los procesos de negociación se ralentizan -la duración media de las negociaciones es de 526 días frente a los 206 de 2005-, según Arrieta, quien ha evidenciado que el sindicato ELA se mantiene en un número importante de negociaciones.

La situación es más preocupante en la negociación sectorial que en la de empresa, aunque ésta atenua su crecimiento, y aumentan los convenios estatales de aplicación en Euskadi -representan casi el 25 % de los que se aplican-, en detrimento de los convenios propios.

El análisis también evidencia un descenso del coste salarial medio en Euskadi, lo que indica que las nuevas contrataciones se hacen con salarios menores que los preexistentes, y refleja un repunte de la conflictividad laboral ya que, de enero a mayo pasados, se registraron 90 huelgas frente a las 65 de igual período de 2016.

La conflictividad se pone de manifiesto, asimismo, en los datos del PRECO -procedimiento de resolución de conflictos colectivos-, que en 2016 registró 613 conflictos, su mayor cifra descontando el "pico" de 2013 por la enorme conflictividad que generó la última reforma laboral.

.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp