La inflación de EE. UU. mide la resistencia de la tecnología ante el repunte del petróleo
Los futuros del Nasdaq 100 y del S&P 500 retroceden en torno al dato de precios, mientras el bloqueo de Ormuz eleva el Brent y complica las expectativas de tipos
Los inversores vuelven a mirar la inflación de EE. UU. como referencia clave para medir la presión sobre tecnología, bonos y petróleo.
Las bolsas se enfrentan a una prueba relevante después de varios máximos apoyados en la tecnología. El retroceso de los valores vinculados a la inteligencia artificial y a los semiconductores coincide con una nueva subida del petróleo, una combinación que reduce el margen de error del mercado en torno al dato de inflación de EE. UU.
Los futuros del Nasdaq 100 cayeron un 0,8 % después del impulso reciente de los fabricantes de chips, que había llevado al índice a máximos históricos consecutivos. Los contratos del S&P 500 cedieron un 0,4 %, mientras el sector tecnológico también quedó rezagado en Europa, con una caída del 0,9 % dentro del Stoxx 600.
El mercado necesita confirmar si el repunte del petróleo alimenta una inflación más persistente
El ajuste llega en un momento de mayor cautela sobre la duración del avance tecnológico. Los inversores han premiado durante meses a las compañías más expuestas al crecimiento de la inteligencia artificial, pero las valoraciones elevadas dejan menos margen ante cualquier repunte de tipos o deterioro de expectativas.
En Corea del Sur, Samsung Electronics y SK Hynix se vieron presionadas por el temor a nuevos impuestos sobre los beneficios asociados a la inteligencia artificial.
Presión tecnológica
El descanso de las grandes tecnológicas no responde solo a una toma de beneficios. La tensión de fondo procede de los tipos de interés. Las compañías de mayor crecimiento son más sensibles a las rentabilidades de los bonos porque una parte relevante de su valoración descansa en beneficios esperados a largo plazo.
Cuando el mercado descuenta tipos más altos durante más tiempo, esas valoraciones se vuelven más exigentes.
La tecnología pierde margen de error si los bonos descuentan tipos altos durante más tiempo
El mercado centra ahora la atención en el índice de precios al consumo de EE. UU. Los economistas prevén un aumento mensual del 0,6 % en abril, según la estimación mediana de la encuesta de Bloomberg. La expectativa refleja el impacto de la guerra con Irán sobre la gasolina y los viajes aéreos, dos componentes que pueden elevar la presión inflacionista en el corto plazo.
El problema no está solo en la magnitud del dato, sino en su composición. Si el repunte procede casi por completo de la energía, los inversores podrían interpretarlo como un shock puntual. Si la presión se extiende a otros componentes, la lectura sería más incómoda para la Reserva Federal y para los activos de riesgo.
Tipos sin alivio
Según la lectura de los mercados monetarios recogida por Bloomberg, los inversores han retirado la expectativa de recortes de tipos en EE. UU. durante el resto del año y empiezan a valorar una subida para marzo de 2027. Ese giro endurece las condiciones financieras y desplaza el foco hacia la curva de deuda. La rentabilidad del bono estadounidense a dos años subió hasta el 3,98 %, mientras el dólar refuerza su avance reciente.
Florian Ielpo, responsable de macroeconomía de Lombard Odier Investment Managers, sitúa el punto central en la reacción de los bonos. Una lectura de inflación más moderada aliviaría la presión sobre los activos de riesgo. Un dato más fuerte, en cambio, intensificaría la restricción y reforzaría la tesis de tipos altos durante más tiempo.
La variable clave será comprobar si el impulso inflacionista de la energía empieza a filtrarse al resto de la cesta. Un dato más débil de lo previsto probablemente presionaría a la baja las rentabilidades, debilitaría ligeramente el dólar y permitiría que las acciones y el crédito extendieran sus avances.
Un dato más fuerte tendría el efecto contrario: tipos a largo plazo más altos, un dólar más firme y presión sobre los segmentos más sensibles a los tipos, como la tecnología de crecimiento.
Petróleo y Ormuz
El petróleo añade una segunda fuente de tensión. El Brent subió un 2,8 % y superó los 107 dólares por barril, en su tercer avance consecutivo, ante la fragilidad del alto el fuego en Oriente Medio y el bloqueo prácticamente total del estrecho de Ormuz tras más de dos meses de guerra y negociaciones diplomáticas fallidas.
La subida del crudo tiene un efecto directo sobre las expectativas de inflación. También complica el equilibrio de los bancos centrales: si la energía encarece los precios y al mismo tiempo reduce el poder adquisitivo de los hogares, el mercado empieza a descontar un escenario más cercano a la estanflación, con menor crecimiento y menos margen para relajar la política monetaria.
Guillermo Hernández Sampere, responsable de operaciones de MPPM, advierte de que las esperanzas de una resolución han sufrido un revés y que cualquier recuperación adicional se mueve sobre terreno inestable. Su lectura apunta a una reducción de exposición al riesgo para evitar un exceso de posicionamiento en un momento de menor visibilidad.
Riesgo británico
La tensión no se limita a EE. UU. y al petróleo. En Reino Unido, los inversores vendieron bonos soberanos ante la creciente presión política sobre el primer ministro Keir Starmer. Las rentabilidades de la deuda pública británica subieron 10 puntos básicos o más en toda la curva y el bono a 30 años alcanzó el 5,79 %, su nivel más alto desde 1998. La libra esterlina también cedió frente a las principales divisas.
El movimiento introduce un riesgo adicional para los mercados europeos. La combinación de crisis energética, presión inflacionista y fragilidad política puede forzar una prima de riesgo más elevada en la deuda británica. Algunos estrategas de Bloomberg advierten, además, de que el mercado de divisas podría estar subestimando el riesgo político en torno a la libra.
El dato relevante para los inversores no está solo en la caída de los índices. La lectura útil pasa por distinguir si el mercado afronta una pausa normal tras los máximos tecnológicos o el inicio de una corrección más amplia provocada por petróleo, inflación y tipos más altos.
Este artículo incluye análisis y contenidos adicionales para suscriptores de la revista Inversión. Inicia sesión o crea tu cuenta para acceder inmediatamente a escenarios, niveles, las claves de mercado y gráficos de análisis.
Escenarios de mercado
Dónde entrar y dónde esperar
Este contenido este disponible para los suscriptores. Accede ahora para leer el articulo completo sin restricciones.
Disfruta de contenido exclusivo, an?lisis en profundidad y mucho m?s con tu suscripcion. Este contenido este disponible para los suscriptores. Accede ahora para leer el articulo completo sin restricciones.
Con información de Andre Janse van Vuuren y Macarena Muñoz vía Bloomberg.
● Desde 1987, la revista Inversión ayuda cada mes a miles de inversores españoles a tomar grandes decisiones con análisis, estrategia y visión de mercado. Suscríbete a la edición en papel, con acceso web incluido, por 28,99 € el primer año (-42 %).
