Apple da por fin el salto al hogar inteligente

Apple prepara una pantalla para el hogar, un nuevo HomePod mini y un Apple TV con los que dar protagonismo a la renovada Siri

John Ternus, consejero delegado de Apple, muestra el iPhone Duo durante la presentación del primer teléfono plegable de la compañía.

Apple prepara para el 13 de octubre la presentación de sus nuevos dispositivos para el hogar, una apuesta que acumula años de retraso y que supondrá una de las primeras pruebas para John Ternus al frente de la compañía.

La principal novedad será una pantalla desde la que se podrán controlar los aparatos conectados de la vivienda y utilizar distintos servicios de Apple, según personas conocedoras de los planes. La empresa también prevé anunciar la primera renovación del HomePod mini desde su estreno en 2020 y un nuevo Apple TV, que no se actualiza desde 2022.

Ternus, que asumió el cargo de consejero delegado el 1 de septiembre, hereda el reto de abrirse paso en un negocio con el que Apple lleva años intentando crecer. La compañía considera que los dispositivos para el hogar ofrecen grandes posibilidades, pero hasta ahora ha quedado rezagada frente a Amazon y Google.

Los nuevos productos también permitirán comprobar de qué es capaz la renovada Siri, el asistente de inteligencia artificial (IA) cuyo desarrollo se ha prolongado durante años. Tras sucesivos retrasos, Apple confía en que estos aparatos ayuden a demostrar sus avances en una tecnología en la que intenta recuperar terreno.

El dispositivo principal, conocido internamente como J490, tendrá una pantalla cuadrada de unas seis pulgadas —unos 15 centímetros de diagonal— y estará disponible en versiones para colocar sobre una mesa o fijar a la pared. Las fuentes pidieron permanecer en el anonimato porque los productos aún no se han anunciado.

El HomePod mini y el Apple TV conservarán su diseño, pero incorporarán procesadores más rápidos para ejecutar los modelos de IA de la nueva Siri. El pequeño altavoz se ofrecerá, además, en nuevos colores, entre ellos verde y rosa. Apple también tiene previsto renovar más adelante el HomePod de mayor tamaño.

Un portavoz de la compañía declinó hacer comentarios.

Una pantalla para todos

La principal característica de la nueva pantalla será su capacidad para adaptarse a cada miembro de la familia. El aparato reconocerá a quien le hable o se acerque y mostrará información de sus cuentas personales.

Al aproximarse un usuario, aparecerán sus contactos, mensajes, citas, notas y aplicaciones, organizadas como haya elegido. Si después se acerca otra persona a la que el dispositivo reconozca, el contenido cambiará automáticamente. También habrá un modo para invitados que ocultará los datos privados.

La identificación se hará mediante la voz o el reconocimiento facial, aunque este último será menos fiable que el sistema Face ID del iPhone. Quienes prefieran una comprobación adicional podrán exigir que su identidad se confirme también a través del teléfono. El iPhone servirá, asimismo, para resolver los casos en los que la pantalla no reconozca correctamente al usuario.

En habitaciones oscuras, un anillo de luz blanca en los bordes de la pantalla ayudará a la cámara a identificar a la persona.

Apple contempla que los usuarios coloquen varios de estos aparatos en distintas habitaciones. Servirán para regular termostatos, accionar cerraduras y manejar otros dispositivos conectados, además de hacer videollamadas, comunicarse entre habitaciones, escuchar música o ver fotografías almacenadas en iCloud.

La cocina será uno de sus principales lugares de uso: permitirá consultar recetas mediante la voz, ver vídeos o hacer llamadas con FaceTime mientras se prepara la comida.

Siempre enchufada

Como está pensado para permanecer en un lugar fijo, el dispositivo tendrá una sola cámara frontal para las videollamadas y ninguna trasera. Los micrófonos y los altavoces estarán integrados en la base.

La pantalla tendrá un grosor similar al de un iPhone y un marco negro de unos seis milímetros, que recordará al de los antiguos iPad. Las esquinas serán redondeadas. No habrá botones de encendido ni de volumen y, al carecer de batería, el aparato deberá estar siempre conectado a la corriente.

El acabado será de aluminio gris y la alimentación se realizará mediante un puerto USB-C. En la versión de sobremesa, un brazo de metal pulido unirá la pantalla a una base circular, también metálica, con varias hileras de orificios para los altavoces. La inclinación se podrá ajustar a mano, hacia delante o hacia atrás, y la parte inferior de la base estará recubierta de goma para evitar que se deslice.

Su aspecto recordará al iMac G4 de 2002, cuya pantalla descansaba sobre un brazo unido a una base semiesférica.

La versión de pared, denominada internamente J491, tendrá una base cuadrada y delgada que alojará los altavoces y los micrófonos. Esta quedará pegada a la pared, por debajo de la pantalla. También necesitará un cable USB-C conectado a la corriente.

Una apuesta aplazada

Apple llegó hace años a la conclusión de que necesitaba ganar presencia en los hogares, donde Amazon y Google ya habían conseguido una posición destacada. Su primer intento, el HomePod original, tuvo dificultades para atraer compradores tras su lanzamiento en 2018. El HomePod mini, más barato, obtuvo mejores resultados, pero tampoco se convirtió en un gran éxito de ventas.

La compañía acabó optando por combinar un dispositivo similar al HomePod, equipado con pantalla, con un sistema operativo y un asistente de voz basados en IA.

También desarrolla una cámara con sensor para el hogar, conocida internamente como J450, que podrá detectar en qué habitación se encuentra una persona. Su diseño dará prioridad a la privacidad: no grabará vídeo y llegará más adelante.

Otro de los proyectos es una versión más avanzada de la pantalla doméstica. Tendrá unas nueve pulgadas —cerca de 23 centímetros de diagonal— y un brazo robótico que permitirá desplazarla y girarla 360 grados.

Apple había previsto presentar la primera pantalla, el nuevo HomePod mini y el Apple TV en 2024, junto con la nueva Siri. Sin embargo, los problemas con el asistente obligaron a aplazar también los dispositivos. La llegada de Siri con IA al iPhone, el iPad, el Mac y otros productos este mes despeja por fin el camino para su presentación.

La nueva Siri utiliza modelos de lenguaje desarrollados con ayuda de Google, una tecnología que permite interpretar peticiones formuladas de manera natural y elaborar respuestas. También puede consultar información en internet. Apple la ha diseñado para que resulte más fiable que su predecesora y facilite el manejo de las aplicaciones y los aparatos conectados del hogar.

Un aspecto familiar

La pantalla compartirá el aspecto oscuro de la nueva Siri en los demás productos de Apple. Su sistema operativo combinará elementos del Apple Watch, el Apple TV y el iPad: las aplicaciones se parecerán a las de la tableta y los iconos de la pantalla de inicio recordarán a los del reloj.

También incorporará pequeños módulos de información, como los del iPhone, para consultar las cotizaciones bursátiles, las citas del calendario o el tiempo.

Las fotografías y los relojes ocuparán un lugar destacado, de forma similar al modo En reposo del próximo iPhone plegable, el iPhone Duo. Uno de los diseños de reloj imitará una lámpara de lava, con la hora superpuesta y los minutos debajo. Bastará con deslizar el dedo hacia arriba desde el reloj o las fotos para acceder a las aplicaciones.

Apple incluirá algunas de sus aplicaciones más utilizadas: Calendario, Mensajes, Fotos, FaceTime, Notas, Recordatorios, Música y Podcasts. Los usuarios podrán elegir el fondo de pantalla y reorganizar los iconos y los módulos de información manteniéndolos pulsados, igual que en un iPhone.

El funcionamiento de las aplicaciones también resultará familiar a quienes utilicen un iPad. Mensajes, por ejemplo, dividirá la pantalla en dos: al tocar una conversación de la lista, su contenido se abrirá en el panel contiguo. Muchas de las aplicaciones preinstaladas seguirán esa misma distribución.

Junto con los nuevos aparatos, Apple prepara una ampliación de HomeKit, su software para controlar dispositivos domésticos. La compañía trabaja con otros fabricantes para incorporar nuevos tipos de productos conectados que puedan manejarse con Siri.

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