Los transportistas de las vacunas recurren para desarrollar su trabajo a interruptores de apagado, guardias armados y sistemas de espionaje dignos del agente 007, James Bond, para garantizar las entregas
Astrazeneca intenta reponerse de la escasez del suministro, la falta de claridad en los datos de los ensayos y las dudas sobre la eficacia que han frenado la distribución de su vacuna en Europa