Putin: dinero para 3 años más de guerra
Rusia prevé un gasto militar récord hasta 2029, con más impuestos y ventas de activos intervenidos, mientras contiene las partidas sociales
Vladimir Putin, en su despacho del Kremlin.
Rusia prepara otros tres años de gasto militar récord y busca ingresos en casi todos los sectores de su economía para sostenerlo. El proyecto de presupuestos presentado por el Gobierno al Parlamento este jueves contempla mayores impuestos, tasas y ventas de activos intervenidos, mientras la guerra en Ucrania sigue condicionando las cuentas públicas.
El gasto bélico previsto para 2027 asciende a unos 17 billones de rublos, equivalentes a 205.000 millones de dólares y más de un 25 % por encima del objetivo anterior. En 2028 apenas se reducirá, hasta los 16,6 billones de rublos. La invasión, ya en su quinto año, continúa absorbiendo enormes recursos.
Financiar ese esfuerzo exigirá mayores aportaciones del resto de la economía. El coste de la guerra y la caída de los ingresos energéticos estrechan el margen del Gobierno, que prevé un déficit cercano al 2 % del producto interior bruto (PIB).
Más impuestos a las empresas
La minería y la industria de fertilizantes figuran entre los sectores que soportarán las mayores cargas adicionales. El Gobierno plantea gravar hasta el 30 % de los beneficios extraordinarios cuando el precio medio mundial de determinadas materias primas, calculado en rublos, supere en al menos un 10 % el nivel de referencia de 2025.
Para las empresas mineras de oro, el gravamen sobre esos beneficios sería del 20 %. El Ejecutivo espera recaudar unos 200.000 millones de rublos anuales con el nuevo impuesto al sector minero y metalúrgico.
La búsqueda de ingresos también incluye nuevos impuestos sobre los dividendos, cambios en la tributación de los beneficios y una mayor recaudación por otras vías, entre ellas la venta de activos intervenidos.
Activos que financian al Estado
Desde 2022 han cambiado de manos activos de magnates rusos y empresas internacionales valorados en decenas de miles de millones de dólares. Solo en septiembre, Rusia impuso una administración temporal a los negocios locales de la multinacional suiza Nestlé, la cadena francesa de supermercados Auchan y el mayorista alemán Metro.
La propiedad de estas tres empresas sigue en manos de sus matrices. En otros casos, sin embargo, los activos intervenidos se han vendido o transferido a nuevos propietarios, convirtiendo algunas de esas operaciones en una fuente de ingresos para el Estado.
El Gobierno prevé ingresar 342.300 millones de rublos por la venta de activos intervenidos en 2026.
Las aportaciones voluntarias y a fondo perdido, incluidas las de empresas, sumarían otros 953.300 millones de rublos este año. Para 2027 se espera una caída pronunciada de esa partida, hasta unos 44.000 millones.
Los hogares también pagan
Parte de la factura recaerá sobre las familias. Las tarifas de los servicios básicos subirán más de lo previsto: el incremento conjunto será del 11 % de media en 2027, según el medio ruso RBC.
La distribución del presupuesto confirma que la guerra sigue siendo la prioridad. El gasto en educación, cultura, política social y sanidad apenas variará o sufrirá ligeros recortes.