La diplomacia relaja los precios del petróleo, por ahora
El Brent cae por debajo de 99 dólares ante señales de diálogo entre EE. UU. e Irán, aunque la reapertura de Ormuz sigue lejos de estar asegurada
Estrecho de Ormuz: Punto de estrangulamiento para el petróleo.
Los primeros indicios de una posible vía diplomática entre EE. UU. e Irán han bastado para aliviar la presión sobre el petróleo, después de meses de conflicto y restricciones al tráfico por el estrecho de Ormuz.
El Brent cayó por debajo de los 99 dólares por barril después de que la agencia japonesa Kyodo citara a un alto funcionario iraní no identificado. Según esta fuente, Teherán ha propuesto reabrir Ormuz en un plazo de siete días si EE. UU. levanta el bloqueo, como punto de partida para unas conversaciones con países mediadores en Naciones Unidas.
La Guardia Revolucionaria iraní señaló también que el país debe negociar si hacerlo responde al interés nacional.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, tiene previsto intervenir ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York y podría reunirse al margen del encuentro con su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian.
Diálogo sin garantías

Durante más de seis meses se han sucedido los intentos de poner fin a una guerra que ha alterado profundamente los mercados energéticos. Hasta ahora, ninguno ha prosperado, incluido un acuerdo provisional de paz que estuvo vigente durante un breve periodo en verano.
EE. UU. mantiene desde entonces el bloqueo de los puertos iraníes, lo que limita unos ingresos por exportaciones energéticas esenciales para Teherán.
Irán ha respondido atacando buques en el estrecho de Ormuz. Aunque millones de barriles continúan atravesando cada día esta vía marítima, los flujos permanecen por debajo de los niveles anteriores a la guerra.
El petróleo acumula una subida superior al 60 % este año después de que el conflicto en Oriente Próximo alterara los envíos a través del principal cuello de botella energético del mundo.
La presión ha sido todavía mayor en los combustibles, ya que los ataques de Ucrania contra refinerías rusas también han reducido la oferta mundial.
Ormuz sigue abierto
La posibilidad de un acuerdo entre Washington y Teherán continúa lejos de estar asegurada.
Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del Parlamento iraní y principal negociador con EE. UU. en anteriores conversaciones sobre un alto el fuego, afirmó que Trump no puede imponer su poder a Irán y que el país no se rendirá.
El mercado refleja esa mezcla de alivio y cautela. El Brent para entrega en noviembre cayó el 1,6 %, hasta los 98,70 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate (WTI) para el mismo mes retrocedió el 1,4 %, hasta los 91,09 dólares.
El movimiento responde, por ahora, más a la expectativa de negociación que a un cambio efectivo en los flujos de crudo.
Arabia Saudí reajusta
Los operadores siguen además pendientes de la reapertura del oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudí, una infraestructura fundamental para trasladar crudo hasta el mar Rojo sin atravesar Ormuz.
El reino ha comunicado a las refinerías asiáticas que pronto podrán volver a recoger petróleo en el puerto de Yanbu.
Mientras tanto, Arabia Saudí parece haber redirigido parte de sus exportaciones hacia el golfo Pérsico y el propio estrecho de Ormuz.
Los datos por satélite muestran un fuerte aumento de las cargas observadas en la terminal de Ras Tanura, donde durante el fin de semana llegaron a contabilizarse siete buques cargando simultáneamente.
La diplomacia ha devuelto algo de calma al petróleo, pero todavía no ha resuelto el problema que mantiene elevados los precios. Ormuz sigue funcionando por debajo de los niveles anteriores a la guerra, el oleoducto saudí continúa pendiente de recuperar plenamente su actividad y cualquier acercamiento entre EE. UU. e Irán permanece sujeto a unas negociaciones de resultado incierto.
Por ahora, el mercado cotiza la posibilidad de una salida. No todavía la salida.