Los mercados dan aire a Francia, no un cheque en blanco

Los bonos y la bolsa francesa repuntan tras evitar el país una rebaja de Moody’s, pero la aprobación del presupuesto mantiene en guardia a los inversores

El presidente francés, Emmanuel Macron.

Los inversores vuelven a comprar deuda y acciones francesas después de varias semanas de ventas. La decisión de Moody’s de mantener la calificación crediticia del país favorece el rebote, aunque deja pendiente el problema que ha alimentado la desconfianza: la capacidad del Gobierno para aprobar un presupuesto y reducir el déficit.

La rentabilidad del bono francés a diez años cae cuatro puntos básicos, hasta el 4,98 %, mientras la del alemán sube tres, hasta el 3,38 %. Ambos movimientos estrechan en siete puntos básicos la prima de riesgo francesa, que se sitúa en torno a los 161 puntos básicos.

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