En Wall Street, el aumento de los temores sobre la inteligencia artificial (IA) sigue golpeando a las acciones de las compañías que corren el riesgo de quedar en el lado equivocado de esta revolución tecnológica, desde pequeños fabricantes de software hasta grandes firmas de gestión de patrimonios.
La última corrección se produjo el miércoles: las gestoras patrimoniales europeas St James’s Place y AJ Bell cayeron un 11% y un 5,4%, respectivamente, mientras que la firma francesa de software Dassault Systemes se desplomó un 22% tras publicar unos resultados que, según analistas de JPMorgan, fueron “peores de lo que incluso los más pesimistas temían” y que alimentan el miedo a que la compañía sufra la competencia de la IA.