Cuando la cartera 60/40 falla: el argumento a favor de los alternativos

La guerra con Irán provoca ventas simultáneas en bolsa y renta fija. La clásica cartera 60/40 ya sufrió este escenario en 2022

Susana García, de Jupiter AM.

Susana García, de Jupiter AM.

Por qué importa: La guerra en Oriente Medio ha provocado ventas simultáneas en renta variable y renta fija, recordando a los inversores que la descorrelación clásica entre ambos activos no siempre funciona y reabre el debate sobre el papel de los activos alternativos en las carteras.
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La crisis provocada por la guerra con Irán ha desencadenado ventas indiscriminadas en los mercados financieros, afectando simultáneamente a la renta variable y a la renta fija. El episodio ha vuelto a poner de manifiesto una de las debilidades del modelo tradicional de diversificación: los bonos no siempre actúan como contrapeso cuando las bolsas caen.

La caída simultánea de bolsa y bonos por la guerra en Irán reabre el debate sobre los alternativos

En circunstancias normales, la renta fija sirve como activo estabilizador en las carteras, ofreciendo descorrelación frente a las caídas de la renta variable. Sin embargo, el actual episodio de volatilidad ha mostrado que esa relación no es constante.

Un fenómeno conocido, aunque poco frecuente

Por ahora se trata de un fenómeno temporal. Sin embargo, la estadística muestra que cada cierto tiempo se produce un ejercicio en el que tanto la renta variable como la renta fija cierran el año con pérdidas.

El caso más paradigmático reciente fue 2022, cuando la clásica cartera 60/40 —60 % en bolsa y 40 % en bonos— sufrió pérdidas simultáneas en ambos componentes.

Ese episodio reabrió el debate sobre la necesidad de introducir nuevas fuentes de diversificación dentro de las carteras.

El papel de los activos alternativos

Susana García, responsable de Jupiter AM en España, defiende que los fondos alternativos pueden desempeñar un papel clave para proteger las carteras frente a ese tipo de escenarios.

En su opinión, estos productos —que han registrado importantes salidas de capital en los últimos años— siguen teniendo un lugar relevante dentro de una estrategia de inversión diversificada.

«Uno de cada siete años caen la renta fija y la renta variable a la vez. El inversor se ha dado cuenta de que un porcentaje a largo plazo en alternativos es una apuesta segura», explicó García en una entrevista concedida al pódcast El Pulso de las Gestoras.

Entre el 10 % y el 20 % de la cartera

Según la gestora, la asignación ideal a este tipo de estrategias debería situarse alrededor del 20 % de la cartera, aunque considera que un 10 % puede ser suficiente para aportar descorrelación en los momentos más complejos del mercado.

«Como mínimo, un 10 % para descorrelacionar en esos años como 2022, que sabemos que tendremos dentro de poco», señaló.

Uno de los ejemplos más claros dentro del universo de inversión alternativa son los fondos market neutral.

Este tipo de estrategias combinan posiciones largas en las empresas que los gestores consideran más atractivas con posiciones cortas en aquellas que presentan peores perspectivas.

El objetivo es reducir la exposición direccional al mercado y generar rentabilidad independientemente del comportamiento general de las bolsas.

«Así, estás en un barco y te da igual por dónde te sople el viento, porque lo puedes navegar», resumió García.

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