La guerra en Irán amenaza con trasladar la crisis a los alimentos
El encarecimiento de la energía y los fertilizantes tensiona la producción agrícola y anticipa presión en los precios globales
Un agricultor esparce fertilizante en un campo de arroz cerca de Amritsar, la India.
El conflicto en Oriente Medio empieza a extender su impacto más allá de la energía. La interrupción del suministro de combustibles y fertilizantes está generando tensiones en toda la cadena alimentaria global, desde la producción agrícola hasta el transporte y el envasado, con riesgos crecientes para los precios y la seguridad alimentaria.
El mecanismo es directo: sin energía y fertilizantes, la producción de alimentos se encarece o se reduce. Y ese impacto, aunque no inmediato, acaba trasladándose al consumidor.