El oro deja de ser seguro y cambia de función
El oro pierde su papel de refugio tras caer un 15 % desde el inicio del conflicto con Irán y deja de actuar como cobertura geopolítica eficaz
Los bancos centrales evalúan vender oro para financiar gasto energético y defensa.
La reputación del oro como reserva de valor por excelencia se ha visto empañada por su caída del 15 % desde el inicio del conflicto con Irán. No ha cumplido su función como refugio seguro ni como cobertura geopolítica. Sin embargo, esto no es inusual: el patrón observado este mes refleja correcciones de precios similares durante la crisis financiera mundial de 2008 y cuando la COVID-19 irrumpió en marzo de 2020. Al fin y al cabo, el oro es fácil de vender y muchos poseedores podrán obtener grandes beneficios: a pesar de la reciente caída, su valor sigue siendo superior al 50 % en el último año.
Una nueva dinámica del mercado, sin embargo, es que los bancos centrales —los mayores compradores de oro en los últimos cuatro años— están empezando a considerar la posibilidad de utilizar parte de sus reservas para sufragar el considerable aumento del gasto en energía y defensa.