El negocio de los motores de avión entra en fase de riesgo
El alza del combustible presiona a las aerolíneas y amenaza el negocio de los motores. Los fabricantes se enfrentan a tensiones pese a sus altos márgenes y fuerte demanda
El modelo de negocio de los motores se pone a prueba con el encarecimiento del queroseno
Hasta hace poco, los fabricantes de motores a reacción vivían un momento excepcional. Empresas como General Electric, Safran o Rolls-Royce se beneficiaban de la recuperación del tráfico aéreo tras la pandemia, con un fuerte crecimiento de beneficios y flujos de caja.
Su modelo de negocio —basado en altas barreras de entrada tecnológicas y en una amplia base instalada que genera ingresos recurrentes por mantenimiento— ha sido especialmente atractivo para los inversores.