La IA ya resuelve problemas: ahora el valor está en saber qué preguntar
La inteligencia artificial empieza a resolver problemas matemáticos complejos y obliga a revisar cómo se mide el valor en las profesiones del conocimiento
Las matemáticas afrontan un cambio de paradigma: la inteligencia artificial ya puede resolver problemas complejos, mientras el valor humano se desplaza hacia el criterio, la comprensión y la capacidad de formular las preguntas adecuadas.
Las matemáticas significan cosas distintas según quién las mire. Para un niño pueden ser simples sumas. Para un gestor de fondos, modelos sofisticados. Para los matemáticos, son también una forma de descubrimiento. Muchos dedican años a encontrar nuevas verdades y demostraciones. De ese trabajo dependen avances en campos tan distintos como la criptografía, la informática, las finanzas o la ingeniería.
Ahora la inteligencia artificial empieza a participar también en esa búsqueda. Ya ayuda a resolver problemas abiertos desde hace tiempo, como la llamada conjetura jacobiana, y deja a algunas de las grandes figuras de la disciplina ante una duda incómoda: ¿será esto bueno o malo para las matemáticas?