La desconfianza ya mueve la economía: así es el número de octubre de la revista Inversión

El número 1.363 de la revista Inversión analiza cómo el fraude, la IA y las prácticas comerciales dudosas alteran las decisiones de consumidores e inversores

La portada y algunas páginas interiores del número de octubre de 2026 de la revista Inversión.

Ya está disponible el número 1.363 de la revista Inversión (editada por Grupo Economía Digital), correspondiente a octubre. La nueva edición parte de una idea central: la desconfianza ha dejado de ser únicamente un estado de ánimo para convertirse en una fuerza económica que modifica lo que compramos, cómo pagamos y dónde invertimos.

Bajo el título «La edad de oro de la estafa», la revista recorre un mercado en el que las fronteras entre el fraude, la picaresca y las prácticas comerciales agresivas resultan cada vez más difíciles de distinguir. La inteligencia artificial (IA) permite fabricar engaños más convincentes y baratos, mientras consumidores y empresas ensayan nuevas formas de defenderse.

Uno de los reportajes examina el auge de los contracargos, el procedimiento que permite solicitar al banco la devolución de una operación realizada con tarjeta. Concebido como una última protección frente al fraude, algunos compradores lo utilizan ya como primer recurso ante cargos desconocidos, suscripciones difíciles de cancelar o productos que no responden a lo prometido.

El problema aparece cuando esa defensa se emplea para impugnar compras legítimas y el consumidor se convierte también en defraudador.

El engaño cotidiano

La degradación de los productos ofrece otra manifestación de esa pérdida de confianza. Ante el aumento de los costes, algunos fabricantes sustituyen ingredientes o componentes por alternativas más baratas sin reducir el precio. Esta práctica, conocida como skimpflation, puede aliviar temporalmente las cuentas de una empresa, pero también destruir el vínculo con clientes que descubren que el producto de siempre ya no sabe, funciona o dura como antes.

El número se adentra además en el mundo de los cazadores de estafadores, que responden a los mensajes fraudulentos para hacer perder tiempo a quienes los envían. Su actividad proporciona una sensación de revancha, aunque existen dudas sobre su eficacia y sobre los límites de una justicia ejercida por cuenta propia.

Los mercados de predicción plantean un dilema diferente. Su capacidad para asignar probabilidades depende de que los participantes incorporen información antes que los demás, pero esa ventaja puede proceder de conocimientos privilegiados sobre acontecimientos deportivos, decisiones empresariales o conflictos armados. La misma herramienta que pretende medir la incertidumbre puede terminar recompensando el acceso desigual a la información.

La sección Foco se completa con una mirada a la industria creada alrededor de la falta de sueño y con una guía para reconocer los fraudes potenciados por la inteligencia artificial. Suplantaciones de identidad, voces sintéticas e imágenes generadas reducen las señales que antes permitían detectar un engaño y obligan a extremar las comprobaciones.

Cuando cae Wall Street

La sección Contexto estudia hasta qué punto la bolsa estadounidense se ha integrado en la economía real. La subida de las grandes tecnológicas ha elevado el patrimonio financiero de numerosos hogares y sostenido parte de su consumo. Ese efecto riqueza también puede funcionar en sentido contrario: una caída intensa de Wall Street reduciría el gasto, frenaría el crecimiento de EE. UU. y alcanzaría al resto del mundo a través de los mercados y de la inversión internacional.

Otro reportaje se pregunta si el aumento de las bajas laborales es un problema exclusivo de España. Las ausencias relacionadas con la ansiedad y la depresión también crecen en las empresas estadounidenses. Para los trabajadores pueden representar un salvavidas; para las compañías, un reto que obliga a combinar protección, prevención y continuidad operativa.

La pugna tecnológica entre China y EE. UU. aparece en «La larga marcha del chip chino». Tras décadas de retrasos, inversiones fallidas y dependencia exterior, China empieza a construir una industria de semiconductores más capaz de avanzar con recursos propios. Las restricciones estadounidenses han dificultado el acceso a determinadas tecnologías, pero también han acelerado el esfuerzo por reducir esa dependencia.

Contexto se cierra con «La revancha del híbrido». El precio de los vehículos eléctricos, la desigual implantación de los cargadores y las dudas de los consumidores han devuelto protagonismo a una tecnología que parecía destinada a desaparecer. Para los fabricantes, los híbridos se han convertido en una transición rentable entre el motor de combustión y el vehículo completamente eléctrico.

Dos futuros audiovisuales

mEDium, en las páginas finales de Inversión, propone un díptico sobre dos formas opuestas de entender la creación audiovisual. Studio Ghibli prepara la sucesión de Hayao Miyazaki mientras intenta preservar una cultura basada en el dibujo artesanal, la autonomía creativa y una relación poco convencional con el negocio.

En el extremo contrario aparecen los microdramas: ficciones concebidas para el teléfono móvil, divididas en episodios muy breves y producidas a gran velocidad. El formato nació en China y combina técnicas del folletín, las telenovelas y las plataformas digitales. Su expansión muestra cómo la pantalla vertical está creando su propio lenguaje industrial y anticipa un escenario en el que la inteligencia artificial permitirá multiplicar todavía más la producción.

Octubre y la cartera

El número 1.363 mantiene también su vertiente más directamente vinculada con la inversión.

Josep Codina pone cifras a la leyenda negra de octubre. Aunque el mes concentra algunos de los grandes cracs de la historia, el S&P 500 ha cerrado en positivo en casi seis de cada diez octubres desde 1950. En los años de mitad de mandato presidencial, además, es históricamente el mejor mes para el S&P 500 y el Dow Jones. La cautela procede del punto de partida: las bolsas llegan en 2026 muy por encima de su recorrido medio.

Fernando Luque analiza Brandes US Value, un fondo que busca compañías estadounidenses infravaloradas y se aparta de los valores que han liderado las subidas. Su cartera ha reducido la exposición financiera y tecnológica, evita prácticamente los semiconductores y encuentra más oportunidades en salud y empresas de mediana capitalización.

Fidelity mantiene una visión constructiva sobre la renta variable, especialmente sobre Japón y determinados mercados emergentes, pero se muestra más prudente con la deuda corporativa por la estrechez de los diferenciales. La gestora propone además soluciones distintas para inversores conservadores, equilibrados y dinámicos.

La selección de ETF traslada las grandes ideas del número a cuatro vehículos con los que diversificar la cartera y exponerse a tendencias estructurales sin depender de una sola compañía. Otra colaboración recuerda que la principal ventaja de los jóvenes no suele ser el volumen de ahorro, sino el tiempo disponible para beneficiarse de la capitalización.

Social Investor dirige finalmente la atención hacia la transición energética española. España ha avanzado con rapidez en generación renovable, pero todavía necesita redes, baterías y otras formas de almacenamiento capaces de aprovechar toda esa electricidad. El éxito de la producción limpia abre así el siguiente desafío: evitar que una parte creciente de la energía se pierda cuando el sistema no puede absorberla.

El número 1.363 de Inversión reúne estos fenómenos bajo una misma pregunta: qué ocurre cuando consumidores, empresas e inversores dejan de dar por buenas las reglas del mercado. La desconfianza protege frente al engaño, pero también eleva los costes, altera las decisiones y obliga a comprobar aquello que antes se aceptaba sin reservas.

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