El gigante europeo que lucha por seguir el ritmo de la IA
SAP acelera su transformación para no quedarse atrás en inteligencia artificial, mientras clientes, inversores y parte de su consejo esperan resultados concretos en los próximos meses
SAP intenta acelerar su transformación hacia la inteligencia artificial mientras sus sistemas tradicionales y la complejidad de las migraciones amenazan con frenar el cambio.
Christian Klein traza una amplia curva alrededor del edificio de oficinas de SAP, en el suroeste de Alemania, y frena su BMW eléctrico negro. El consejero delegado de SAP baja del coche de buen humor pese a las circunstancias.
En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha sacudido la industria del software empresarial, ha sembrado dudas sobre los fundamentos del modelo de negocio de SAP y ha obligado a la compañía —que durante un breve periodo llegó a ser la cotizada más valiosa de Europa— a correr para no perder relevancia.