La velocidad con la que China fabrica coches inquieta… ¡en Pekín!
Los fabricantes chinos de coches quieren reducir a 18 meses el desarrollo de un modelo con ayuda de la IA, mientras Pekín endurece las pruebas y las inspecciones de seguridad
Europa acelera en ventas de coches eléctricos, aunque persisten frenos estructurales.
China convirtió los plazos ultracortos de desarrollo en una de las grandes ventajas de su industria del automóvil. Ahora Pekín teme que esa ventaja empiece a jugar en contra de la calidad y la seguridad.
Los reguladores intensifican las inspecciones y endurecen las pruebas ante el riesgo de que los fabricantes lancen vehículos más deprisa de lo que pueden comprobar su durabilidad y fiabilidad. La preocupación aumenta justo cuando las marcas chinas aceleran su expansión internacional y necesitan consolidar su reputación en mercados como Europa.