BBVA reconoce que la IA todavía no se refleja en sus resultados
BBVA mejora la productividad interna con inteligencia artificial, pero el impacto en los resultados aún no se refleja en las cuentas del banco
Isabel Perez del Caño, responsable de adopción de IA en BBVA
BBVA refuerza su apuesta por la inteligencia artificial a través de alianzas con actores clave del sector como OpenAI, desarrolladora de ChatGPT. La entidad avanza en la integración de esta tecnología en su operativa diaria, aunque su impacto económico todavía no se refleja en las cuentas.
Isabel Pérez del Caño, responsable de adopción de IA en el banco, explicó en el podcast Womenvalue que la entidad está desplegando una estrategia «muy meditada, muy pausada y muy global» en torno a la inteligencia artificial generativa.
Adopción distribuida
El modelo elegido por BBVA se basa en una implantación descentralizada. El área de adopción impulsa el uso de la IA, pero son los propios empleados quienes deciden cómo aplicarla en su trabajo diario.
«Es un proceso de adopción muy democratizado», señaló Pérez del Caño, quien subrayó que la estrategia combina formación, responsabilidad y autonomía individual.
Este enfoque empieza a mostrar resultados operativos. Según datos internos, los empleados estiman que el uso de la inteligencia artificial les permite ahorrar en torno a tres horas de trabajo a la semana.
Impacto pendiente
Pese a esa mejora en productividad, el efecto en los resultados financieros aún no es visible. «Es un debate muy extendido», afirmó la directiva, en referencia al retorno de las inversiones en IA.
El sector se encuentra todavía en una fase temprana, con un volumen elevado de inversión y sin una medición clara del impacto económico. «Todavía está muy en análisis cuál sería ese retorno», explicó.
Control humano
Más allá de la eficiencia, BBVA ha fijado un principio operativo clave: mantener el control humano en la toma de decisiones. «El criterio humano debe prevalecer», señaló Pérez del Caño.
La entidad avanza así en la automatización de procesos, pero dentro de un marco regulado que exige supervisión constante. El objetivo es evolucionar hacia un modelo más automatizado sin perder el control operativo.
Cambio gradual
El despliegue de la inteligencia artificial en BBVA refleja una tendencia más amplia en el sector financiero: adopción progresiva, mejoras de productividad y un retorno todavía incierto.
El banco avanza en eficiencia interna, pero el mercado sigue pendiente de cuándo —y cómo— esa inversión se traducirá en resultados.
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