El giro ESG redefine la competitividad empresarial en Galicia
El Atlas Gallego de la Empresa Comprometida identifica un cambio estructural: la sostenibilidad y el buen gobierno dejan de ser reputación para convertirse en ventaja competitiva
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda (centro), junto al editor de Grupo Economía Digital, Juan García (izquierda de Rueda), durante la presentación de la última edición del Atlas Gallego de la Empresa Comprometida.
El tejido empresarial gallego afronta un punto de inflexión. El Atlas Gallego de la Empresa Comprometida 2025 [descargar aquí], impulsado por Grupo Economía Digital (editor de la revista Inversión), confirma que los criterios ESG han dejado de ser un complemento para convertirse en un factor central de competitividad.
El informe, presentado con el respaldo institucional y empresarial, dibuja un escenario en el que las compañías más avanzadas ya no compiten solo en producto o mercado, sino en su capacidad para integrar gobernanza, sostenibilidad ambiental e impacto social en su modelo de negocio.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, sintetizó este cambio de paradigma: «Galicia necesita empresas cada vez más competitivas, pero también más comprometidas con su entorno» durante el acto de presentación de la obra.

Gobernanza: el nuevo diferencial competitivo
Uno de los principales hallazgos del Atlas es el peso creciente del buen gobierno como elemento diferenciador. Compañías como Inditex, Plexus, Profand, Optare o Sogama destacan por la incorporación de prácticas avanzadas en transparencia y control.
Más allá del cumplimiento normativo, el informe apunta a una evolución hacia modelos de gestión más profesionalizados, donde la gobernanza se convierte en un activo estratégico.
En este contexto, el editor de Grupo Economía Digital, Juan García, subrayó que «el compromiso ya no es un elemento accesorio, sino un factor central de competitividad».
Sostenibilidad: de obligación a palanca de eficiencia
El segundo eje del Atlas sitúa la sostenibilidad ambiental como una de las principales palancas de transformación empresarial. Firmas como Abanca, Kaleido o Valtalia lideran la integración de criterios medioambientales en sus operaciones.
El cambio relevante no es solo la adopción de políticas sostenibles, sino su impacto directo en la eficiencia operativa y en la capacidad de adaptación a un entorno regulatorio y de mercado cada vez más exigente.
Fuentes empresariales presentes en el acto coincidieron en señalar que «la sostenibilidad ha pasado de ser un coste a convertirse en una inversión estratégica».
Impacto social: el vínculo con el territorio
El tercer eje del Atlas pone el foco en la relación entre empresa y entorno. Compañías como Congalsa, Friscos, Ecoener, Gestan o Quobis destacan por su capacidad para generar impacto económico y social en Galicia.
El informe subraya que este vínculo territorial no solo refuerza la cohesión social, sino que también contribuye a la estabilidad y resiliencia del modelo empresarial.
Igualdad y ESG: el reto pendiente

Pese a los avances, el Atlas identifica áreas de mejora. La igualdad de género y la integración transversal de los criterios ESG siguen siendo retos prioritarios.
Expertos participantes en el proyecto coinciden en que «el avance en igualdad no es solo una cuestión social, sino también económica», y advierten de que la competitividad futura dependerá de la capacidad de las empresas para integrar estos principios en su estrategia.
Una red de colaboración como factor clave
Uno de los elementos más destacados del Atlas es la consolidación de una red de colaboración entre empresas, instituciones y agentes económicos.
Esta “red de complicidades”, como se destacó durante el encuentro, se configura como un factor esencial para acelerar la transformación del tejido empresarial en un contexto de cambio estructural.
Del diagnóstico a la dirección
Más allá de los rankings, el Atlas aporta una lectura de fondo: el modelo empresarial está evolucionando hacia un nuevo eje competitivo.
La conclusión es clara: la empresa comprometida ya no es una categoría aspiracional, sino una condición necesaria para competir.