Los 1.000 millones de Atresmedia y el nuevo negocio audiovisual
El grupo sostiene ingresos en un año de debilidad publicitaria y acelera la diversificación hacia producción, eventos y negocio digital
Diversificación y eficiencia sostienen ingresos en pleno ajuste publicitario.
Por qué importa: Atresmedia demuestra, con sus resultados anuales, que el liderazgo en audiencia es esencial pero no exclusivo para el negocio; la clave está en diversificar ingresos y proteger márgenes en un mercado publicitario estructuralmente más exigente.
Tiempo de lectura: 6 minutos.
El ejercicio 2025 confirma una realidad que el sector audiovisual lleva años barruntando, pero para la que pocos se han preparado: el mercado publicitario televisivo ya no es el único termómetro del negocio.
Atresmedia ha cerrado el año con ingresos netos de 1.002,2 millones de euros, apenas un 1,5 % menos que en 2024, en un entorno en el que la inversión publicitaria en televisión retrocede un 4,4 %. Superar al sector no es casualidad; responde a un modelo, impulsado por el CEO Javier Bardají, que ha evolucionado más allá de la televisión lineal.
Atresmedia amortigua la caída del spot con nuevos motores de negocio
El ebitda se sitúa en 87,7 millones de euros. No obstante, la cifra queda distorsionada por la provisión de 45,6 millones asociada a un plan de bajas voluntarias aprobado al final del ejercicio. Sin ese impacto, la misma línea habría alcanzado los 133,3 millones y el beneficio neto, los 96,3 millones.
Más que un ajuste coyuntural, la cuenta de resultados refleja una reorganización estratégica: menos estructura, más eficiencia y mayor foco en rentabilidad futura. Y esta combinación de «mejoras estructurales» es la que esperaban los analistas.
La fotografía financiera es sólida. El grupo cierra el año con una posición neta positiva de 58,1 millones de euros, tras haber renovado íntegramente sus líneas de financiación por 275 millones, alargando vencimientos entre cinco y siete años. En un sector donde la transformación digital exige inversión constante, la flexibilidad financiera es un activo competitivo.
Más allá del spot televisivo
El dato más relevante no está en la caída del 6,2 % en los ingresos publicitarios audiovisuales, sino en la capacidad del grupo para compensarla. La producción y distribución de contenidos crece hasta 93,8 millones de euros, mientras que los otros ingresos —impulsados por eventos, licencias y nuevas adquisiciones como Last Lap— se disparan el 61,8 %, hasta 78,3 millones.
Es la evidencia de un giro estructural: el negocio ya no depende exclusivamente de la comercialización de espacios en televisión lineal. La explotación 360º del contenido, la expansión en eventos y la consolidación del negocio digital permiten amortiguar la volatilidad del mercado publicitario tradicional.
La televisión sigue siendo central, pero no exclusiva. El consumo medio diario en España se mantiene año sobre año en 2 horas y 42 minutos, un suelo estable en un ecosistema fragmentado. Antena 3 TV encadena cuatro años como cadena más vista, con el 12,8 % de cuota, ampliando distancias frente a su principal competidor. El liderazgo en prime time y la fortaleza de los informativos refuerzan la capacidad comercial del grupo.
Sin embargo, la audiencia, por sí sola, ya no garantiza crecimiento. El mercado publicitario exige segmentación, datos y formatos integrados. Ahí es donde la estrategia digital cobra peso.
Digital, suscripción y cine
En consumo digital, el grupo mantiene el liderazgo audiovisual con 22,6 millones de visitantes únicos. La plataforma atresplayer alcanza casi 750.000 suscriptores, un 10 % más, consolidando el modelo híbrido entre publicidad y suscripción.
En cine, las producciones del grupo representan el 32 % de la taquilla española en 2025, confirmando que la integración vertical —producción, distribución y exhibición— añade estabilidad al conjunto.
El negocio de radio también aporta consistencia. Con ingresos de 85,7 millones de euros (+4 %), supera el crecimiento del mercado. En un entorno donde la televisión lineal se fragmenta, la radio mantiene un perfil defensivo y rentable.
Dividendo y disciplina
En materia de retribución al accionista, el grupo mantiene una política clara. En 2025 abonó 0,47 euros por acción como dividendo complementario de 2024 y 0,18 euros a cuenta de 2025. Para junio de 2026 propondrá 0,21 euros adicionales. La combinación de caja neta positiva y disciplina financiera permite sostener esa política sin comprometer crecimiento.
Bardají anticipa un entorno «prudente pero optimista». El mercado audiovisual podría mostrar mejor comportamiento que en 2025, mientras la integración de Last Lap y, previsiblemente, Clear Channel España —pendiente del ok de Competencia— reforzará la diversificación hacia publicidad exterior, un segmento con dinámicas estructurales más favorables.
El objetivo declarado es mantener un margen de ebitda en el entorno del 15 %. Lograrlo dependerá menos del ciclo publicitario y más de la eficiencia operativa y la monetización transversal del contenido.
El mensaje que deja 2025 es menos contable y más estratégico. Atresmedia confirma que el liderazgo en audiencia es condición necesaria, pero no suficiente. La verdadera defensa frente a la volatilidad publicitaria está en diversificar ingresos, alargar el ciclo de vida del contenido y preservar la flexibilidad financiera.
● Has leído un artículo disponible sin suscripción. Accede a todo activando Inversión PRO. Te saldrá a cuenta: periodismo exclusivo, 400 análisis técnicos diarios, boletines, ESG y revistas. Sin compromiso. Planes desde 2,49€