Powell, la Fed y el uso político de la justicia
La presión judicial sobre Jerome Powell abre un precedente peligroso para la independencia del banco central estadounidense
El intento de intimidar a la Fed reaviva el debate sobre límites políticos y estabilidad monetaria en EE. UU.
Hasta aquí hemos llegado. El domingo por la noche trascendió que la Reserva Federal recibió citaciones de un gran jurado que abren la puerta a una posible acusación penal contra su presidente, Jerome Powell. El argumento: habría engañado al Congreso el año pasado durante su testimonio sobre la remodelación en curso de los edificios del banco central.
Es un enfoque extraño, peligroso y contraproducente. No ayuda ni a Estados Unidos ni a su sistema monetario. La gobernanza de la Reserva Federal no es sencilla y su independencia plantea problemas legítimos de rendición de cuentas democrática. Pero nada de eso justifica, ni por un segundo, el uso del Departamento de Justicia y del derecho penal como instrumentos de intimidación institucional, menos aún contra un cargo público que, en cualquier caso, está a punto de abandonar su puesto.