El Ibex 35 busca el "efecto enero" para mantener la buena racha

Los dos últimos arranques de ejercicio han sido positivos para el índice español. En 2018 subió un 4,06% y en 2019, un 6,05%. La inesperada escalada de la tensión en Oriente Medio por el ataque de Estados Unidos en Irak puede poner en peligro los avances.

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Aunque el Ibex 35 terminó el ejercicio con una subida del 11,82% este ascenso se quedó muy alejado de lo que hicieron sus pares europeos, con revalorizaciones entre el 25 y el 30% y cierres en máximos anuales, o Wall Street, en máximos históricos y una subida del 38% para el S&P 500.

Esta tesitura, unida a unos precios más baratos que sus competidores, le otorgaría al selectivo nacional el margen necesario para acogerse al denominado como «efecto enero»: un inicio de año caracterizado por fuertes revalorizaciones. Solo las tensiones surgidas en Oriente Medio por el ataque estadounidense contra el general iraní Soleimani pueden dificultar los avances en enero en Bolsa.

La parte final del año ha sido muy positiva para la mayoría de la renta variable mundial y el movimiento alcista de los últimos meses ha venido acompañado «de fundamentos que le confieren credibilidad y la posibilidad de extenderse en el tiempo», según el economista jefe del grupo Andbank, Alex Fusté. Estos fundamentos, serían, principalmente, la guerra comercial y el Brexit.

Respecto a las tensiones arancelarias entre Estados Unidos y China, la firma de la fase uno del acuerdo comercial programada para el 15 de enero sería el gran catalizador para el mercado. En este sentido, el analista de inversiones de Gesconsult Álvaro Jiménez cree que sería «fundamental» para que aparezcan más subidas este mes que, según se firmase, se pusiesen manos a la obra con la segunda fase y aportasen información al mercado sobre la misma para que los inversores entrasen aún con más fuerza a tomar posiciones. Para Jiménez la guerra comercial tendrá más importancia que el Brexit para las subidas al inicio del año porque con la victoria por mayoría absoluta de Boris Johnson en las elecciones generales el mercado ya descontó el mejor de los escenarios posibles «al clarificarse casi por completo la salida». En cambio, el gestor de Bankoa Crédit Agricole Jesús de Blas sí estima que, en caso de que se concreten puntos sobre la futura relación comercial entre Londres y Bruselas, antes del 31 de enero, inicio de la desconexión, el mercado reaccionaría de forma muy positiva a estas informaciones.

Más allá de las cuestiones geopolíticas y comerciales, para De Blas coge importancia el hecho de que serían muchos los inversores que se han quedado fuera de las subidas o infraponderados y no han aprovechado tanto las subidas del ejercicio, por miedo a la llegada de la crisis económica, como las del final de año. Por ello, este gestor prevé que estos inversores entren a tomar nuevas posiciones gracias al buen desempeño actual de las bolsas y para no volverse a quedar fuera de un posible nuevo buen año en los mercados. Con todo, De Blas declara que puede ser «un mes relativamente bueno por el acuerdo comercial, el Brexit y la toma de nuevas posiciones de los inversores».

Por el contrario, la jefa de análisis de Renta 4 Banco, Natalia Aguirre, dice que será «complicado» ver el efecto enero y que hay que ser «prudentes». La situación de máximos anuales y máximos históricos en muchos indicadores, con una fase uno del acuerdo comercial_«muy preliminar y sin saberse los detalles» (además de no conocerse nada sobre la fase dos, la más importante) más un Brexit que no le invita al optimismo, hace que Aguirre estime que enero de 2019 no será tan positivo como el de 2018.

Años y situaciones distintas

Aguirre recuerda que enero de 2019, por ejemplo, fue muy positivo porque los mercados en 2018 recibieron un castigo «excesivo y casi injustificado por el temor a una recesión que nunca llegó» y de ahí se explica la entrada de capital en los mercados el enero pasado.

Además, apunta también a que se están pagando múltiplos muy altos con unos peres muy elevados y que esta situación es «difícil»_de sostener por la madurez del ciclo económico. Respecto al hecho de que entren inversores que se habían quedado fuera de las subidas «choca con los datos de los volúmenes negociados en la bolsa española, que siguen cayendo», explica Aguirre.

Desde Andbank son más positivos al respecto y apuntan que la asignación de activos en renta variable sigue siendo «relativamente alta» y el sesgo de volatilidad, medido por el Snew Index, se sitúa en el área de 130 puntos, lo que indica, explican en Andbank, que el miedo a movimientos bajistas y violentos, aunque ha crecido algo, «se mantiene lejos de niveles extremos» y los inversores no ven caídas importantes en los mercados de renta variable.

La hora de los castigados

Con este escenario, y mirando al precio como mayor oportunidad para una fuerte revalorización, los ojos se fijan, en el caso del Ibex-35 en los valores bancarios, los cíclicos y los industriales.
El director de inversiones de ATL Capital, Ignacio Cantos, recuerda que este tipo de valores suelen hacerlo bien durante el primer mes del ejercicio y que en el caso de la banca suele alargarse durante el primer trimestre completo. 

Jesús de Blas apunta que los inversores que entren ahora deberían tomar posiciones en este tipo de compañías puesto que, pese a ser más arriesgadas, «las ganancias serán superiores al resto». Para el gestor de Bankoa Crédit Agricole la primera sesión del ejercicio, donde el Ibex-35 lideró Europa con una fuerte subida del 1,49% y apoyado en la banca y los cíclicos, es «el mejor ejemplo» de lo que puede verse este mes.
Aguirre no duda de que «habrá oportunidades para comprar porque la mejor opción es estar en renta variable ya que la fija no aporta valor», pero salir ahora mismo de los valores que más han corrido para entrar en los más castigados, una estrategia típica de enero, «no es tan sencillo después de analizar la situación coyuntural». De la misma opinión es Cantos, que añade que aunque la bolsa vaya bien, «la volatilidad y las correcciones llegarán».

Además, añade que existe una descorrelación entre beneficios empresariales y subidas en las bolsas, por lo que habría que esperar a los primeros resultados empresariales para ver cómo se ajusta esta situación.
Y, completa Aguirre, se ven unos múltiplos muy ajustados con unos resultados que pueden decantar la balanza hacia las caídas después de un 2019 donde las cifras empresariales no han sido las mejores.
En relación a este hecho, en Andbank señalan que las encuestas muestran que los inversores creen que habrá un buen desempeño en la renta variable pese «a la ausencia de una clara tendencia de aumento de beneficios empresariales». De este modo, los expertos se emplazan a los resultados de las compañías como gran catalizador del mercado. 

Aunque el escenario esté bastante claro, por las fuertes revalorizaciones en las que cotizan las principales plazas del globo, cualquier acontecimiento que no estuviese programado en la agenda de los inversores puede provocar una alta volatilidad y que el esperado «efecto enero» se quede en agua de borrajas.

Y el primer ejemplo ya ha sucedido. La orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de eliminar al temido general iraní Qaseem Soleimani, con la posterior respuesta del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, que anunció «represalias severas» para los asesinos, podría crear un nuevo marco de tensiones para los mercados y el viernes quedó demostrado. Los mercados reaccionaron a la baja y de forma violenta, aunque hay que tener en cuenta que el volumen negociado estos días es muy bajo, por lo que puede exagerar los movimientos.

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