Cuatro razones para pensar que hay que comprar bolsa

Wallstreet

Las bolsas mundiales han tenido un comienzo de año muy volátil y lleno de sobresaltos por culpa de las incertidumbres geopolíticas que se han desatado en Oriente Medio con el enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos tras el asesinato del general Soleimani. El mercado ha reaccionado a estas noticias con mucha volatilidad, fuertes caídas en las bolsas y el petróleo y notables revalorizaciones de los refugios clásicos, como el oro, el dólar o incluso el bitcoin. Pero estos movimientos se revirtieron con igual violencia a partir del miércoles por la tarde, cuando Donald Trump rebajó notablemente la retórica bélica y se conformó con anunciar fuertes sanciones al régimen iraní. 

La reacción de los inversores muestra que los nervios eran pasajeros y las ventas en renta variable una excusa ante una contienda armada que ahora mismo parece bastante más lejana de lo que se creía a principios de año. Y con ello, vuelven a aflorar las razones para pensar en incrementar la exposición en renta variable en caso de que haya más caídas. 

1.- La guerra comercial está en vía de solución

El enfrentamiento comercial entre China y Estados Unidos sigue siendo de largo la mayor preocupación del mercado pero la buena noticia que ambos gigantes firmarán el acuerdo de fase uno el próximo 15 enero, como así se ha confirmado de manera oficial. Es un primer paso para la solución definitiva del conflicto, necesario para construir con bases sólidas el diálogo del futuro y soportar a las bolsas, aunque insuficiente por sí solo para disparar otro rally alcista. 

2.- Los mercados han sobre reaccionado

La chispa que desató las ventas y la búsqueda de refugios fue el asesinado del general Soleimani, que se produjo nada más comenzar el año, con muchos inversores volviendo a sus puestos de trabajo, y otros tantos aún de vacaciones, el contexto ideal para desatar la volatilidad. "La clave es que el mercado no estaba en condiciones de encajar malas noticias, de cualquier tipo", dice Doug Ramsey, director de inversiones de Leuthold Group, en declaraciones que recoge Bloomberg. En su opinión, las bolsas iban a reaccionar mal ante cualquier factor que no fuera la mejor de las noticias sobre la guerra comercial o el entorno macroeconómico. 

A corto plazo, parece que el discurso de Trump ha alejado el fantasma de un choque militar en toda regla, aunque a largo plazo, Estados Unidos tendrá que lidiar con las consecuencias de la muerte de Soleimani, en especial con la red de milicias que el régimen iraní lleva décadas ganándose para la causa. El propio Soleimani fortaleció y abonó esta red de relaciones y su sucesor al frente de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica, el general Esamil Ghaani, ha prometido vengar a su antecesor y expulsar a Estados Unidos de Oriente Medio. Así que las tensiones han podido quedar rebajadas pero ni muchos menos han desaparecido. 

3.- Ahí están los bancos centrales

Con todo lo que ha pasado, las bolsas han aguantado el tipo, sabedoras de que hay una poderosa red que ha evitado los desastres en el pasado y sostendrá al mercado en el futuro. Y este seguro de vida son los bancos centrales. La Fed no ha dudado en girar por completo la orientación de su política monetaria y comenzar a rebajar los tipos de interés a finales del año pasado en respuesta a los problemas que ha causado la guerra comercial, cuando se esperaba que hiciera todo lo contrario. Y lo mismo hará el BCE si las cosas se vuelven insostenibles. Es verdad que hay menos munición, pero el polvorín todavía no está vacío. "Los bancos centrales están inundando el sistema con liquidez y mientras este sea el caso, los inversores estarán bastante dispuestos a esperar que arreglen los problemas económicos, mientras los políticos se ocupan de la geopolítica. Por eso, los mercados siguen instalados en la placidez", dice Viktor Shvets, jefe de estrategia asiática en Macquarie.

4.- La macro sigue siendo una aliada

Con todo lo que ha llovido sobre las bolsas, los fundamentales siguen siendo sólidos, especialmente en Wall Strreet. Se vio el miércoles con el informa de la consultora ADP, que mostró una creación de 202.000 puestos de trabajo, cuando se esperaban apenas 150.000 nuevos empleos. Y el informe oficial que publicará hoy el departamento de Trabajo (y para el que se esperan 160.000 empleos creados) podría refrendar esta tendencia. El consumidor estadounidense sigue con una sólida confianza y se espera que los beneficios de las empresas mejoren en el primer trimestre. De hecho, Wall Street cerró ayer con otro triple récord para el Dow Jones ( 0,76%), el S&P500 ( 0,67%) y el Nasdaq ( 0,81%), descontando la distensión geopolítica y las buenas perspectivas macro. 

Y de propina...un aliado estadístico

Finalmente, hay una curiosidad estadística que se alía con los alcistas. Y es que el S&P 500 ha alcanzado ya el primer hito que refuerza las posibilidades de que este índice termine el año en positivo, según comenta el analista senior de eToro Adam Vetesse. Se trata de "La regla de los cinco días", un patrón que muestra cómo en los últimos 62 años años, el 80% de las veces que el S&P 500 ha logrado cerrar en positivo las cinco primeras jornadas del año, el selectivo ha concluido en positivo. "Esto es algo que puede animar a los inversores", explica el analista de eToro.

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