Empresa cervecera invirtió 2,8 millones ? en su planta de Beteta en el 2016

La compañía cervecera española Mahou San Miguel ha invertido 2,8 millones de euros en el 2016 en su fábrica del manantial de Solán de Cabras y su planta de envasado, con lo que reafirma el compromiso adquirido con Beteta (Cuenca) y la provincia donde está presente desde 2011 cuando adquirió Solán de Cabras.

La inversión ha permitido la puesta en marcha de un total de 31 proyectos diferentes dirigidos a modernizar y renovar los equipos productivos para conseguir las "mejores prestaciones en aseguramiento, calidad, fiabilidad operativa y rendimiento productivo", ha informado hoy la compañía en nota de prensa.

Desde su llegada, las inversiones realizadas por Mahou San Miguel en las instalaciones de Beteta han permitido mejorar sus indicadores medioambientales y desde 2011 ha conseguido reducir su consumo de agua en un 39 % y el de energía en un 26 %, además de disminuir sus emisiones de CO2 a la atmósfera en un 47 %.

Entre las iniciativas llevadas a cabo por la compañía cervecera destacan la remodelación de una de sus líneas de envasado de PET de Solán de Cabras y la instalación de una nueva llenadora y de una encartonadora que incorporan la última tecnología.

Otro de los proyectos a los que se ha dedicado la inversión es a la implantación del sistema MES (Manufacturing Execution System) para maximizar la sostenibilidad, eficiencia y fiabilidad operativa del proceso productivo.

El MES es un software industrial que se alimenta en tiempo real de datos generados en los procesos industriales de la planta para convertirlos en información accesible, fiable y cuantificada para la toma de decisiones de una manera eficiente.

El manantial y su centro de envasado cuentan con una superficie de 13.000 metros cuadrados, con una capacidad productiva de dos millones de hectolitros al año y cinco líneas diferentes de envasado multiformatos.

"Cada año nos esforzamos por dotar a nuestras instalaciones de la última tecnología disponible que nos ayude a garantizar que las excelentes propiedades y pureza de nuestro producto lleguen intactas a nuestros consumidores", ha explicado el director de la planta de envasado de agua Solán de Cabras, José Manuel Paniagua.

Ha recordado que "nuestra agua Solán de Cabras es un milagro de la naturaleza y nuestro deber es contribuir a preservarla para lo que realizamos importantes inversiones que garanticen la reducción de nuestro impacto en el entorno".

En 2016, sus esfuerzos en este ámbito se centraron en la aplicación de la innovación en el desarrollo de productos para hacerlos más sostenibles y reducir su impacto medioambiental, con lo que alcanzó una valorización de sus residuos del 98,67 %.

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