El mundo de la empresa y la cultura dan su último adiós a Juan Celaya

Representantes institucionales, del mundo empresarial y del ámbito de la cultura, fundamentalmente el relacionado con el euskera, han dado hoy su último adiós en el funeral oficiado en la parroquia de San Miguel de Oñati (Gipuzkoa) al empresario Juan Celaya, fallecido a los 95 años.

Al sepelio por este industrial que compaginó su labor empresarial con el apoyo a diversas iniciativas culturales, han acudido también cientos de oñatiarras que han despedido a uno de sus vecinos más ilustres.

Poco antes de las 19.00 horas ha entrado en la iglesia el ataúd con el cuerpo de Juan Celaya, que ha sido recibido por una banda de txistularis que ha dirigido Jose Ignazio Ansorena.

Entre los asistentes a la misa ha estado la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantza Tapia, que ha saludado a la nutrida representación del empresariado vasco que ha acudido al sepelio.

En nombre de la consejería de Educación, Política Lingüística y Cultura, el director de Gabinete de este departamento, José Manuel Bujanda, ha acudido a las honras fúnebres en las que también ha estado el secretario de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco, Jonan Fernández

Tampoco han faltado el director de Igualdad Lingüística de la Diputación de Gipuzkoa, Mikel Irizar, y la diputada de Promoción Económica, Medio Rural y Equilibrio Territorial, Ainhoa Aizpuru, además del diputado de Hacienda de Álava, José Luis Cimiano, y el consejero de Hacienda del Gobierno de Navarra, Mikel Aranburu.

Nacido en 1920 en Oñati, Celaya desarrolló una importante carrera empresarial que le llevó a dirigir las compañías Cegasa, Tuboplast e Hidronor, y en la actualidad presidía el Consejo de Administración del Grupo Noticias.

Dotado con especial inquietud por las dimensiones sociales y culturales de la vida, Celaya impulsó y apoyó muy diversas iniciativas en estos dos ámbitos como la creación de ikastolas y de UZEI (Instituto Vasco de Servicios Universitarios), así como la puesta en marcha de la Expedición Tximist al Everest (1974) y de múltiples actuaciones de apoyo a deportes como el ciclismo.

Celaya contaba en su haber con el Premio Sabino Arana 2000 por su trayectoria de toda una vida como empresario y la distinción Lan Onari del Gobierno Vasco.

Por su apoyo a la cultura vasca y al euskera, recibió dos años después el premio Antton d'Abbadia de la Diputación de Gipuzkoa, y en 2003, de la misma institución, la Medalla de Oro de Gipuzkoa.EFE

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