Partidos callan en El Salvador y electores reflexionan voto para 4 de marzo

La campaña electoral para las elecciones legislativas y municipales del 4 de marzo concluye hoy en El Salvador, por lo que desde las 00:00 horas del jueves (6:00 GMT) los partidos deberán poner fin a cualquier tipo de mensaje y dar paso a la reflexión de los votantes, más descontentos y desconfiados que nunca.

"Queda terminantemente prohibido para los partidos, candidatos, ciudadanos, medios de comunicación, asociaciones y fundaciones la difusión o publicación de cualquier tipo de mensaje de propaganda" política o gubernamental desde el 1 de marzo, dijo el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en un comunicado.

El ente advirtió de que "el sujeto que contravenga dicha prohibición será sancionado conforme a la norma electoral", que establece multas y acciones penales, de acuerdo con la gravedad de la violación.

Los salvadoreños descansarán de la propaganda política, cargada de mensajes de continuidad de los programas sociales del Gobierno desde la izquierda y de cambio de rumbo por parte de la derecha opositora.

Los principales contendientes son la oficialista exguerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y la opositora de extrema derecha Alianza Republicana Nacionalista (Arena), con 31 y 35 diputados, respectivamente, y con más de la mitad de las alcaldías en su poder.

Pese a las millonarias cifras invertidas por estos partidos, principalmente el FMLN, la campaña se ha visto libre de la saturación de mensajes y de la acostumbrada rudeza de la que los políticos salvadoreños gustan.

Pero esta falta de conflicto en la campaña tampoco ha significado un debate franco entre los candidatos, quienes se han apoyado en las desveladas promesas de cambio, de transparencia y de austeridad.

El FMLN y Arena cerraron parcialmente sus actividades de campaña el domingo pasado con la concentración de cientos de sus correligionarios en dos puntos diferentes de la capital salvadoreña.

Sin embargo, continuaron este miércoles con visitas "casa por casa", pequeñas reuniones en parques y caravanas de vehículos, actividades que transmitieron de forma continua en diversos medios de comunicación.

La mayoría de sondeos dan la ventaja a la oposición para mantener el control en el Congreso, lo que se atribuye a un voto de castigo contra el Gobierno, en manos del FMLN desde 2009, y a la expulsión de esa formación, en virtud de un expediente disciplinario abierto por insultar a una compañera, del alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, que goza de gran popularidad.

El sondeo de la Universidad Centroamericana (UCA), el último en ser dado a conocer, señala que el 47,7 por ciento de los salvadoreños que asistirá a las urnas votará por los candidatos de la derecha al Congreso, donde la opositora Alianza Republicana Nacionalista (Arena) posee el 32,7 por ciento de intención de voto.

Por su parte, el partido oficialista y de izquierda Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) posee el 20,5 por ciento de la intención de voto y el resto se inclina por otros partidos minoritarios o no quiso revelar su preferencia.

La encuesta también da cuenta de que el 31,7 por ciento de los votantes se inclina por los candidatos a ocupar las alcaldías presentados por Arena y el 24,7 por ciento por los de la exguerrilla del FMLN.

Estos datos no auguran ningún cambio radical en la composición del Legislativo ni de los gobiernos municipales, y la novedad más grande que vislumbran es el cambio de partido gobernante en la capital, que pasaría a manos de Arena.

Por otra parte, existe un creciente movimiento pro voto nulo, sobre todo desde las redes sociales, amparado en la desconfianza y descontento y que Bukele, en franca campaña para las presidenciales del 2009 con su iniciativa "Nuevas Ideas", intenta encabezar.

Ante este panorama, los analistas han repetido que el voto duro de Arena y FMLN es el que les asegurará la continuidad como principales fuerzas políticas.

A la zaga de estos partidos viene la Gran Alianza por la Unidad Nacional (Gana), surgida de las entrañas de Arena en 2010 a raíz de un cisma al interior de Arena y que busca captar el voto descontento con la instauración de la pena de muerte y del paramilitarismo para combatir a las pandillas.

Unos 5,2 millones de salvadoreños están convocados este 4 de marzo para la novena elección legislativa y municipal desde la firma de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a 12 años de guerra civil en El Salvador (1980-1992).

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