Los restos del padre de la antropología forense descansan en Guatemala

El llamado padre de la antropología forense, Clyde Snow, descansa a partir de hoy en el antiguo destacamento de Comalapa, al centro de Guatemala, junto a cientos de osamentas rescatadas de fosas clandestinas halladas en el mismo lugar.

Snow, quien dejó un legado al haber fundado los equipos antropológicos forenses de Argentina (1984), Perú (1986), Chile (1989) y de Guatemala (1991), solicitó ser enterrado junto a las víctimas del conflicto armado guatemalteco, previo a su muerte en 2014 a causa de un cáncer.

"Él amaba a la gente de este país y de Comalapa, este lugar donde dejó tantas horas y esfuerzo en su valioso trabajo", recordó este jueves su esposa, Jerry Snow, quien vino para dejar sus restos en el Memorial Paisajes de la Memoria, donde fueron inhumadas 172 osamentas rescatadas de las fosas del destacamento.

El trabajo de Snow y de la Coordinadora Nacional de Víctimas de Guatemala fue clave en el trabajo antropológico forense y en los esfuerzos de identificación genética de los restos óseos de las víctimas, que fueron ultimadas por las fuerzas armadas entre 1980 y 1986 y exhumadas entre 2003 y 2005.

En el destacamento fueron halladas 202 osamentas, de las cuales fueron identificadas 48.

Clyde Snow "no sabía que el Memorial sería edificado en el destacamento, pero definitivamente quería permanecer por la eternidad aquí en Comalapa, junto a las víctimas", mencionó su esposa.

Snow se interesó en Guatemala y en las graves violaciones de derechos humanos que ocurrían en el país centroamericano al conocer a uno de sus estudiantes en Atlanta, Giorgia, el director ejecutivo de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, Fredy Peccerelly.

Jerry Snow recordó que Clyde pensaba en Peccerelly "como su hijo" y el vínculo entre ellos se fortaleció durante su estancia en Guatemala.

"Me siento muy triste, pero muy agradecida por poder estar aquí y cumplir el sueño de Clyde. Esto -el evento de inhumación de las víctimas y revelación del Memorial- es absolutamente maravilloso", sostuvo.

Por su parte, la premio Nobel de la Paz en 1992, Rigoberta Menchú Tum, dijo en una carta difundida por su fundación que le emocionaba "profundamente" que "el padre de la Antropología Forense y gran abuelo de las familias de las víctimas de delitos de lesa humanidad, yazcan juntos".

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.