Kaipacha Inti inicia un proyecto contra la explotación sexual en Perú

La ONG riojana Kaipacha Inti, vinculada a diversos programas de cooperación en Perú desde 2005, ha iniciado un nuevo proyecto denominado "trabajadoras sexuales", con el que pretende luchar y erradicar la explotación sexual, especialmente en menores de edad sometidas a esta mafia en la Selva Central peruana.

Según ha informado a Efe el fundador y presidente de Kaipacha Inti, Pedro Rosales, el proyecto, iniciado este verano, se desarrolla en la región de Satipo -a 440 Kilómetros de Lima-, donde se ha producido una "tremenda" actividad de asfaltado y hallazgo de gas que ha incrementado de manera considerable la mano de obra masculina, en especial en la zona de los ríos Perené, Ene y Tambo.

Todo este "progreso" ha alimentado la proliferación de mafias de explotación sexual femenina hasta convertirse en un fenómeno que cada día va a más y contra la que esta ONG -domiciliada en la localidad riojana de Lardero- trata de luchar, a pesar de las dificultades existentes en el país, dominado por una sociedad machista, ha explicado Rosales.

Kaipacha Inti calcula que unas 400 mujeres ejercen como "trabajadoras sexuales" por dinero en esta zona de la selva de Perú, de las que unas 200 son menores de edad y a las que, según Rosales, resulta "especialmente difícil acceder" por la presencia de las mafias a las que están sometidas.

Esta ONG, ha precisado, ha iniciado el proyecto "trabajadoras sociales", aprovechando su experiencia desde 2005 en diversos programas de cooperación en Perú y, en especial, en esta región, donde tiene abierto un centro -denominado La Rioja- y en la que, además, abunda el tráfico de cocaína, lo que aún genera más vulnerabilidad en esta zona.

Consciente de la necesidad de ayudar a un sector vulnerable en la sociedad "satipeña", como es el de las "trabajadoras sociales", Kaipacha Inti ha organizado un plan estratégico con la formación de un equipo formado por un médico, un abogado, un psicólogo y representantes de la municipalidad de Satipo.

"Estamos dando los primeros pasos, pero están resultando muy eficaces", ha relatado Rosales, ya que el equipo ha logrado realizar unas 80 entrevistas a mujeres adultas que ejercen como "trabajadoras sexuales" por dinero y que, voluntariamente, se han acercado al centro de Kaipacha Inti, en Satipo, para pedir ayuda.

A estas 80 mujeres ya se les ha empezado a facilitar una tarjeta sanitaria, cuyo coste individual alcanza los 37 soles, unos 9,78 euros, que les permite acceder al Hospital de Satipo, donde se les realizarán unas analíticas especiales para determinar su estado de salud y comprobar si padecen alguna enfermedad sexual transmisible.

Una vez realizados estos análisis, el proyecto plantea costearles una segunda analítica transcurridos unos meses en este mismo centro hospitalario, cuyo coste se eleva a otros 37 soles.

Además de financiarles la analítica, el proyecto se completa con cursos a estas mujeres que, voluntariamente, piden ayuda para salir de esta explotación, y que abarcan desde cocina a corte y confección e, incluso, alfabetización para las que no saben leer.

Se trata, ha precisado, de ofrecerles la posibilidad de reinsertarse en la sociedad, si lo desean, y facilitarles un nuevo tipo de vida que les abra las puertas a un empleo diferente, además de escolarizar a los menores de estas mujeres adultas.

El equipo que trabaja en el proyecto también anima a las mujeres adultas que han comenzado a pedir ayuda al centro a que contacten con las menores de edad que están en la selva sometidas a la explotación infantil para que si tienen la posibilidad, pidan ayuda a esta ONG y pueda salir de esta situación.

Además, se han iniciado algunos contactos con las autoridades locales de Satipo para que colaboren y pongan medios suficientes contra la explotación sexual infantil, que es "ilegal", ha informado Rosales, para quien, sin embargo, no es una tarea fácil porque no existe una conciencia como en Europa al respecto y el trabajo es "complicado".

A ello se suma el hecho de que "no es fácil" el acceso a las trabajadoras sexuales, en especial a las menores, si voluntariamente no se prestan a salir de esta situación porque "serían detenidas", lo que requiere, aún más, de la colaboración de las autoridades.

Rosales ha explicado que el coste mensual de este proyecto, que se financia con fondos propios de esta ONG, asciende a unos mil euros mensuales, destinados a financiar las analíticas y pagar a las cuatro personas contratadas para este proyecto, junto a otras dos que se encargan, durante todo el año, del mantenimiento del centro de Kaipacha Inti en Satipo. EFE.

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