El proceso electoral en El Salvador desde la mirada de observadores de la UE

El proceso para las elecciones legislativas y municipales en El Salvador es seguido de cerca por los miembros de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE UE), quienes comprueban sobre el terreno que todo se desarrolle apegado a la ley, explicó a Efe la observadora Gloria Sierra.

Junto a su compañero de misión, Michal Nobis, Sierra recorre los diferentes municipios del departamento de San Salvador, zona que les fue asignada, para reunirse con los diversos actores que conforman el tejido político y social del país, y recabar datos para redactar su informe final, que, de algún modo, busca plasmar la salud democrática de la nación.

Siempre desde la más "absoluta imparcialidad", arrancan la jornada con una agenda repleta de reuniones y visitas a los lugares estratégicos y más significativos en el proceso electoral, que culminará con las elecciones municipales y legislativas el próximo 4 de marzo.

La danesa Sierra y el polaco Nobis salen con las primeras luces del día, en esta ocasión a reunirse con representantes de la Junta Electoral Municipal (JEM) y de la Alcaldía de San Martín, unos 20 kilómetros al este de la capital, para desplazarse luego a la cercana localidad de Soyapango, zona especialmente castigada por la violencia de las pandillas.

Y es esa violencia la que, en ocasiones, impide que los observadores lleguen tan lejos como les gustaría, como pueden ser determinados centros de votación, ya que cuentan con órdenes estrictas de no llegar a lugares en los que su vida o integridad física se pueda ver comprometida.

Sin embargo, en San Martín pudieron sostener un encuentro con la JEM en un colegio donde el próximo domingo se instalarán las urnas para depositar el voto.

Fue en ese espacio donde pudieron vivir de cerca la precariedad y las dificultades que atraviesa un país como El Salvador y que afecta directamente a asuntos tan importantes como la educación de alumnos de primaria.

Nobis no dudó en olvidar por unos instantes el papel de observador internacional y ponerse manos a la obra para ayudar acondicionar, de forma rápida e improvisada un lugar para reunirse con los actores del proceso electoral.

Ya ubicados, los observadores toman nota de cada palabra, cada dato y cada sugerencia que sus interlocutores puedan aportar para la labor diaria de la MOE, cuyo objetivo es culminar su estancia en el país con la emisión de un informe que, además de plasmar la realidad vivida durante la campaña, sugiera y dé luz a aquellas cuestiones que se consideran mejorables.

Los aspectos en los que Sierra y Nobis ponen la mirada de manera especial, igual que sus 26 compañeros desplazados a los 13 departamentos restantes del país, son el cumplimiento del marco legal, la imparcialidad de la administración electoral y el uso de recursos públicos en la campaña.

Además, vigilan con sumo cuidado la equidad en el acceso a los medios de comunicación de los diferentes candidatos, así como el respeto a los derechos universales de libertad de expresión y reunión, tanto durante la campaña como el día de los comicios.

Pese a la estricta vigilancia u observación, los miembros de la MOE UE "nunca" toman parte, ni desempeñan "un papel activo", ya que es algo que está fuera de sus funciones, detalle que Sierra y Nobis subrayan constantemente.

Si en algún momento se presenta algún incidente violento o de cierta gravedad, los observadores informan al equipo central, toman datos y dan seguimiento al suceso, tanto durante como después de ocurrido, pero "jamás" intervienen.

Los observadores, durante su estancia en el país, efectúan simulacros de emisión de datos mediante una aplicación móvil interna, desarrollada exclusivamente para este fin.

Apertura de centros de votación, incidentes, irregularidades, afluencia de público a las urnas, cierre de colegios electorales y otras informaciones de diversa índole son enviadas a la central de la MOE durante la jornada electoral.

Para que nada falle y todo esté previsto para la ocasión, los observadores realizan tres pruebas diarias durante su período al frente de la misión, desde el punto del país en el que se encuentren.

El jueves previo al domingo electoral, se desplegarán en El Salvador 52 miembros más de la MOE UE, observadores de corto plazo, que se unirán a los 28 compañeros, de largo plazo, así llamados porque su labor en el terreno se prolonga durante más de un mes.

Unos 5,2 millones de salvadoreños están convocados este 4 de marzo para las elecciones en las que se renovarán los 84 escaños en el Congreso y las alcaldías de los 262 municipios del país.

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