Tribunal UE apoya a la Sociedad General de Aguas de Barcelona sobre una marca

El Tribunal General de la Unión Europea ha dado la razón a la Sociedad General de Aguas de Barcelona en relación con la solicitud de registro de la marca comunitaria "Aqualogy", frente a una empresa titular de la marca "Aqualia" de FCC, al considerar que el riesgo de confusión entre ambas es bajo.

Los jueces europeos han rechazado los argumentos de la empresa FCC Aqualia, que se oponía a ese registro, por ser titular de dos marcas anteriores: la comunitaria Aqualia, para servicios como la maquinaria, el suministro de gas, el tratamiento de agua y el reciclaje de basuras y la nacional Aqualia para el transporte, embalaje y almacenaje de mercancías, entre otros.

El litigio comenzó el 17 de diciembre de 2009, cuando la Sociedad General de Aguas de Barcelona pidió el registro de la marca comunitaria Aqualogy para una serie de servicios, incluidos la publicidad, la gestión de negocios comerciales, los servicios de construcción.

La empresa Aqualia se opuso a esa solicitud.

La Oficina Europea de Marca Comunitaria (OAMI) desestimó la oposición de Aqualia, al considerar que los productos o servicios que quería proteger con su marca la Sociedad General de Aguas de Barcelona no eran similares o idénticos a los designados por las marcas de Aqualia.

Además, la OAMI consideró que el uso efectivo de la marca "Aqualia" sólo se había demostrado en relación con algunos servicios, como los de gestión y explotación de estaciones de agua potable y aguas residuales, la construcción de estaciones y plantas de tratamiento de aguas o de tratamiento de agua.

La Sala de Recurso de la OAMI opinó que el uso efectivo de la marca nacional figurativa de Aqualia únicamente se había demostrado respecto al servicio de distribución de aguas.

Aunque admitió que algunos servicios de la marca de la Sociedad General de Aguas de Barcelona y la marca Aqualia eran idénticos o presentaban ciertas similitudes, concluyó que el público al que están destinados está formado por profesionales "con un nivel de atención muy elevado", y que no podía existir ningún riesgo de confusión.

En su sentencia dictada hoy, el Tribunal General desestima el recurso de Aqualia.

En primer lugar, cree que la sala de recurso de la OAMI no cometió ningún error al considerar que el público destinatario estaba formado por profesionales cuyo nivel de atención es muy elevado.

Asimismo, el tribunal cree que el grado de similitud visual entre las marca debe considerarse bajo y que, en el plano fonético, la pronunciación de la parte final de la marca es muy diferente.

Por todo ello, concluye que las marcas presentan un cierto grado de similitud, que debe considerarse globalmente bajo y que las diferencias entre los signos son suficientes para que, pese a que algunos de los servicios sean idénticos o similares, las semejanzas no supongan un riesgo de confusión.

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