SEF costea salario 36 profesionales acompañan personas con discapacidad

- El Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF) ha sufragado el salario de 36 profesionales cuya función es la de orientar y acompañar a personas con discapacidad intelectual, parálisis cerebral, enfermedad mental o sensorial antes y durante su incorporación a un empleo en empresas del mercado ordinario de trabajo.

Para ello, 11 asociaciones de la Región especializadas en la atención de este colectivo han contado con una subvención de 604.000 euros del SEF.

En concreto, esta ayuda ha permitido la contratación de 12 orientadores laborales, un técnico de interpretación de Lengua de Signos y 23 preparadores laborales. Algunas de las entidades que han podido afrontar estas incorporaciones son la Fundación Síndrome de Down, la Asociación de Padres de Niños con Problemas de Audición y Lenguaje, la Asociación para la Integración de Personas con Discapacidad Intelectual o la Asociación Tutelar de la Persona con Discapacidad.

Estas subvenciones permiten que más de 500 personas con discapacidad en la Región puedan recibir este tipo de asistencia, que se basa en técnicas de búsqueda de empleo adaptadas a cada perfil, en la orientación laboral y en una permanente tarea de acompañamiento a la inserción en el mercado. Estas personas deben encontrarse desempleadas e inscritas en las Oficinas de Empleo del SEF.

El director general del SEF, Alejandro Zamora, afirmó que "el colectivo de trabajadores con discapacidad tiene dificultades específicas para acceder al mercado ordinario de trabajo, y con este programa buscamos precisamente reducirlas e incluso eliminarlas, de cara a normalizar su incorporación a un puesto. Es de destacar que las empresas que contratan a estas personas nos manifiestan en la gran mayoría de casos un nivel de satisfacción óptimo con el rendimiento de los contratados".

El perfil del técnico contratado responde a tres funciones: orientadores laborales, preparadores laborales o intérpretes de lengua de signos, que acompañan a la persona con discapacidad a lo largo de un itinerario fijado para que vaya adquiriendo todas las competencias y habilidades necesarias para el empleo, así como para sortear las posibles dificultades de adaptación que se le presenten.

El proceso finaliza cuando se logra la autonomía laboral de la persona con discapacidad, siempre que en su nuevo puesto de trabajo no se produzcan incidencias durante un periodo de tiempo previamente determinado por los técnicos.

Zamora remarcó que "las personas con estas discapacidades tienen una doble dificultad: por un lado, conseguir un empleo, y por el otro, mantenerlo.

Por eso se hace un trabajo enfocado en ambos objetivos, que se une a toda una batería de medidas centradas en este colectivo prioritario dentro de la Estrategia por el Empleo de Calidad".

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.