Alvarado enfrenta primera huelga en Costa Rica sin ceder por reforma fiscal

El Gobierno del presidente Carlos Alvarado en Costa Rica se enfrentó hoy a su primera huelga sindical, sin ceder en su voluntad de tramitar una reforma tributaria y un plan de contención de gasto, al tiempo que solicitó a un juzgado la declaración de ilegalidad del paro.

Desde primera hora del día los sindicatos de diversas instituciones públicas, principalmente los de educación y salud, comenzaron la huelga de un día en rechazo de la reforma tributaria que consideran que golpeará en mayor medida a la clase trabajadora.

El movimiento se llevó a cabo en todo el país de manera pacífica y en la capital San José hubo algunas concentraciones pequeñas de trabajadores en puntos específicos, lo que provocó tráfico lento en las vías.

El presidente Alvarado, quien comenzó su mandato el pasado 8 de mayo, no ha dado declaraciones hoy al respecto y fue el viceministro de Trabajo, Juan Alfaro, quien anunció que el Gobierno comenzó el trámite ante un Juzgado de Trabajo para que la huelga sea declarada ilegal y se sancione a los participantes.

"Las instituciones a lo interno se encargarán de revisar la naturaleza, afectación y procedimientos que cada sindicato haya llevado acabo y de esta forma presentar la solicitud de que esta sea declarada ilegal, en vista de no haber cumplido con lo establecido el Código de Trabajo", afirmó Alfaro.

De ser declarada ilegal la huelga, los trabajadores que se unieron podrían enfrentarse a sanciones o a la rebaja del día de salario.

El Gobierno insistió en que tiene activa una mesa de diálogo para que los sindicatos presenten sus propuestas y cuya próxima reunión está prevista para el viernes entrante.

La reforma tributaria, llamada Proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, está en estudio del Congreso desde hace más de dos años, pero en las últimas semanas los diputados se han mostrado dispuestos a avanzar con su trámite de forma más rápida.

Esto, sumado un plan de contención del gasto presentado por el Gobierno, que reduce pluses salariales en el sector público, lo que motivó a los sindicatos a alzarse hoy en huelga.

La reforma tributaria introduce cambios en el impuesto sobre la renta, la renta de capital, la renta global y reducción de incentivos salariales en el sector público.

El principal punto del proyecto es la transformación del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado de la misma tasa, pero que gravará los servicios y ampliará la base de productos.

El déficit fiscal del 2017 cerró en el 6,2 por ciento del producto interno bruto (PIB) y para 2018 se proyecta en el 7,1 por ciento si no se da la reforma tributaria.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) que administra los centros de salud públicos, informó que la huelga causó un 50 por ciento de afectación en los servicios de consultas en todo el país y que fueron suspendidas 3.006 citas de las 7.705 programadas para hoy en todo el país.

El 100 por ciento de las cirugías programadas en los hospitales fuera de la capital San José, y en el México y el Calderón Guardia, ambos en San José, fueron suspendidas.

En el hospital San Juan de Dios, situado en la capital, las operaciones quirúrgicas programadas afectadas por la huelga fue del 85 por ciento.

"Una vez finalizado el movimiento cada establecimiento de salud deberá evaluar sus datos finales de afectación y determinar las estrategias que garanticen la reprogramación de todas las cirugías suspendidas", declaró el gerente administrativo de la CCSS, Ronald Lacayo.

La entidad aseguró que los servicios de atención de emergencias funcionaron con normalidad en todo el país.

Miles de estudiantes se quedaron sin recibir clases el día de hoy, debido a que el 81 por ciento del personal del Ministerio de Educación se unió a la huelga.

El Gobierno también informó que funcionaron con normalidad el servicio de tren, el de correos, el de suministro de combustible, mientras el 80 por ciento de las agencias de telecomunicaciones del estatal Instituto Costarricense de Electricidad trabajaron con normalidad.

El sector empresarial rechazó la huelga y el presidente de la Cámara de Industrias, Enrique Egloff, la calificó como "una barbaridad" y afirmó que "los privilegios de unos cuantos no deben estar por encima del bien nacional".

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