Elle Macpherson, cómo estar impecable con más de 45 años
Piernas espectaculares, cintura de avispa, glúteos de infarto, vientre perfecto... Y todo con 48 años y dos hijos. La modelo Elle Macpherson ha demostrado que acercarse a los 50 con un cuerpo 10 es posible. Te contamos cómo.
La juventud no es sinónimo de belleza», aseguraba la top australiana Elle Macpherson tras cumplir los 48 años. «Cómo me siento y lo bien que estoy es mucho más importante para mí. Me da igual que vaya a cumplir los 50 dentro de poco; la otra opción sería estar muerta». Tajante, orgullosa y con mucho humor... Esa es la actitud. Y, mientras asegura que el amor por su familia y sus hijos es lo que realmente la mantiene en forma, la mujer que conquistó el mundo de la moda en los años 80 también tiene sus trucos para que los pequeños huecos que pueda dejar el cariño no se rellenen de tejido adiposo: correr, nadar y, sobre todo, hacer surf, uno de los deportes que más le divierte practicar, sobre todo cuando regresa a Australia, su tierra natal.
Nada de hidratos de carbono y kilos de crema exfoliante. Esas parecen ser las dos claves de la modelo para conseguir un cuerpo 10 bajo el sol, aunque también tiene sus recomendaciones para lucir biquini: «Cuando tenemos un poco de sobrepeso, un bañador dos tallas más pequeño siempre queda mejor. Sin embargo, a las que están delgadas les sienta bien algo más amplio».
Pero la top, apodada El Cuerpo, no es la única que disfruta de su madura juventud. Otras celebrities, como las actrices Monica Bellucci y Halle Berry, o la compañera de batallas ochenteras de Elle Macpherson, Cindy Crawford, también se han convertido en sinónimo de glamour y sensualidad. «Da igual donde me encuentre -comenta Crawford-, hago un mínimo de 45 minutos de ejercicio todos los días. Si estoy en Los Ángeles, voy al gimnasio, y si viajo, siempre busco un sitio para hacer jogging».
En cuanto al asunto de los retoques, la actriz Halle Berry ha confesado alguna vez que su filosofía no se basa en la cirugía plástica, «sino en cuidar lo que tienes. Me preocupo mucho por mi piel, y elijo siempre un maquillaje suave y ligero». Además, la actriz que más ha deslumbrado con sus cambios de look considera que el pelo es otro de los básicos que distinguen el estilo de una mujer: «El cabello es un accesorio más, como un bolso o unos zapatos. Es algo con lo que puedes jugar».
Maquillaje, cuerpo, estilo... Veamos cuáles son las claves para seguir cumpliendo años sin tirar de Photoshop.
En manos de las expertas
«Menos es más», asegura Teresa de la Cierva, de 48 años, una de las dos especialistas de belleza de XLSemanal. «En contra de lo que muchas mujeres creen, la piel joven admite más maquillaje que la nuestra, entre otras cosas porque, en un cutis maduro, el exceso de producto acaba marcando las arrugas». ¿El truco? Teresa lo tiene claro: «Una buena prebase con silicona para que haga de barrera entre la piel y el maquillaje, y este no penetre».
Marta Barroso, el segundo miembro del equipo beauty de XLSemanal, de 50 años, aprueba la moción y añade: «A partir de los 45, hay que empezar a tener mucho cuidado con el maquillaje, corres el peligro de echarte años. Apuesta por la naturalidad. Basta con colorete, rímel y brillo de labios... ¿Una noche especial? No renuncies al eye liner. Tu mirada se vuelve única». Otro gran chivato de la edad son las manos. «Hay que llevar la manicura perfecta. A las adolescentes se les admite una laca de uñas desgastada o una melena descuidada, pero a nuestra edad eso es impensable. ¿Mostrar las canas? Jamás», sentencia Teresa.
Todo esto no significa que tengamos que adoptar el look de nuestras madres. El sex-appeal es, sobre todo, una cuestión de actitud. A partir de los cuarenta y tantos, quizá no sea el escote donde deba concentrarse la mirada. Hay otras zonas, como los hombros, que pueden ser lo más sexy del mundo."Una buena idea -añade Marta- es jugar con las transparencias: por ejemplo con una camisa que insinúe, pero que no muestre claramente". Y, cómo no, un arma infalible capaz de rejuvenecer al instante, y que Elle Mcpherson utiliza siempre, son los vaqueros, perfectos con una camisa blanca. ¿De noche? El negro, que nunca falla. Pero ¿dónde está la frontera para no caer en el teenagerismo obregoniano? Teresa nos lo pone fácil: "Minifaldas, licras y escotes muy pronunciados, al baúl de los recuerdos. O, como mucho, al armario de nuestras hijas".
