Vocento 15 años 19 de Noviembre, 02:01 am

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por legálitas

¿Tengo obligación de someterme al control de alcoholemia?

Sara García

En estas fechas de vacaciones en las que se incrementan de manera significativa los desplazamientos por carretera se refuerzan los controles por alcohol y droga. 

Si nos paran en un control preventivo de alcoholemia, debemos saber que es obligatorio someternos al mismo. La negativa a realizarlo o hacerlo mal a propósito con la esperanza de que así no se refleje en el etilómetro que hemos bebido, puede suponer, bien, otra sanción administrativa por importe de 500 euros y pérdida de 6 puntos, o bien, incluso, un delito penal, que podría suponer prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores entre 1 y 4 años.

En los casos de negativa también se suele condenar, aparte de por dicha negativa, por el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas; no por la tasa, pues no la hay, sino por la sintomatología reflejada por los agentes en el atestado, apoyada por la evidencia de que el conductor no ha querido someterse a la práctica de la prueba. 

De nada sirve tampoco ingerir ciertos alimentos a los que la leyenda popular atribuye la cualidad de ayudar a mejorar el resultado de la prueba (chicles, granos de café... etc.) por disimular el olor de alcohol de la boca, ya que el alcoholímetro mide el aire que está en los alveolos y no el aliento.

¿Cuáles son las tasas de alcoholemia? 

Las tasas de alcoholemia vienen reguladas en el artículo 20 del Reglamento General de Circulación, donde se establece que no podrán circular los conductores de vehículos (ni de bicicletas) con una tasa de alcohol en sangre superior a 0,5 gramos por litro, o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro. La tasa de alcohol para conductores profesionales y noveles es más exigente. 

¿Puedo pedir una analítica? 

Si no estamos conformes con el resultado, podemos solicitar una analítica en sangre para contrastar la tasa de alcoholemia. Para ello, tendremos que abonar previamente un depósito y si el resultado sigue siendo positivo perderíamos el depósito, pero si resultase negativo nos lo tendrían que devolver y no podríamos ser sancionados.

¿Qué me pasará si doy positivo?

La multa por alcoholemia asciende a 500 euros y la pérdida de 4 o 6 puntos del carné de conducir. Si el conductor ya hubiera sido multado por alcoholemia en el año inmediatamente anterior o hubiera superado el doble de la tasa permitida, tendría una sanción por conducir bajo los efectos del alcohol que ascenderá a 1000 euros y 4 o 6 puntos del carné.

Si una vez realizada la prueba de aire espirado la tasa de alcoholemia fuera superior a 0,6 miligramos por litro en aire espirado o 1,2 gramos por litro en sangre, nos podrían inmovilizar el vehículo y llevarlo al depósito, en caso de que nadie pueda hacerse cargo de él. 

Como consecuencia de estos resultados, los agentes entregarán al conductor la cita para la celebración de un juicio rápido por alcoholemia, en la que nos indicarán la hora, fecha y lugar en la que tendrá lugar esta vista, normalmente al día siguiente o a los pocos días. En ese juicio se ofrece la posibilidad al conductor de reconocer los hechos y beneficiarse así de la reducción de un tercio de la pena. Si no está conforme y no reconoce los hechos, la causa se remite al juzgado de lo penal y se celebrará juicio con posterioridad, sin posibilidad ya de beneficiarse de la reducción. 

En caso de que la prueba no se haya celebrado con motivo de un control preventivo, sino por un accidente de tráfico, aunque la tasa de alcohol en aire expirado esté entre 0,25 y 0.6 mg/l también suelen incoarse actuaciones judiciales, aunque no suele ser por la vía de Juicio Rápido, pues hay que tasar el alcance de los daños, así como valorar las posibles lesiones.

Sara García es abogada de Legalitas

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