
Los españoles "se están dando cuenta tarde de la magnitud de sus problemas económicos", pese a que su presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, "siga negando que existan", publica el semanario británico The Economist.
En su número de esta semana, la revista aborda la situación económica de España en un artículo titulado irónicamente "¿Crisis? ¿Qué crisis?", que va acompañado de una ilustración en la que un Zapatero vestido con el traje de la selección española de fútbol es corneado por un toro en cuya piel se lee la palabra "recesión".
Según la publicación, "mientras los españoles, eufóricos, siguen celebrando el triunfo de su equipo en la Eurocopa, son conscientes de que la verdadera fiesta, la de una década de crecimiento, ha terminado".
"José Luis Rodríguez Zapatero -señala- hubiera preferido que (los españoles) se centrasen en los deportes y no en la economía. Pero, aunque fue elegido para un segundo mandato, su popularidad está cayendo, junto con la economía".
En opinión del semanario, "la letanía de malas noticias se ha convertido en algo interminable", ya que "el crecimiento se ralentiza de manera marcada y el desempleo está en aumento".
Pinchazo de la burbuja inmobiliaria
Asimismo, apunta The Economist, "la burbuja inmobiliaria ha estallado y la construcción de vivienda se ha paralizado" en el país.
Ante ese panorama, la revista considera que "no es ninguna sorpresa que la mitad de los españoles considere actualmente que su posición económica personal es peor que en marzo".
"No ayuda que el Gobierno siga negando que nos encontremos frente a una crisis", dice el semanario, que subraya que el ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, "rehúsa utilizar la palabra crisis".
"Pero crisis -advierte- podría ser una palabra demasiada sosa: muchos economistas consideran que dentro de poco 'recesión' podría ser lo más correcto".
Además, la revista británica indica que "Zapatero ha identificado un problema al que muchos españoles se están enfrentando por primera vez, competir con inmigrantes por pocos trabajos", toda vez que "en su segundo mandato, se podría poner a prueba las relaciones entre razas, que hasta ahora han sido relajadas".
"Solucionar los temas económicos sería la mejor respuesta. Pero ser duro en inmigración podría ser una manera más fácil de mantener el nivel de popularidad en comparación con la promoción de reformas económicas no deseadas", esgrime The Economist .
En el plano político, el semanario vaticina que "al señor Zapatero le espera un mandato difícil", pues "el líder del PP, Mariano Rajoy, después de una larga batalla, por fin ha colocado su partido más hacia el centro".

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