Pese al cambio de gobernador del Banco de España, sigue habiendo falta de coordinación entre el ministerio de Economía y la institución que controla el sector financiero. Mientras que Economía parece ansiosa por estimular los mercados y anuncia medidas -como la de la pronta llegada de los fondos europeos para el saneamiento de las entidades financieras-, el Banco de España utiliza el FROB para pinchar la burbuja que se había creado en torno a Bankia como posible primera beneficiaria de esas ayudas.
En el Banco de España, no ocultan un cierto malestar por las iniciativas del Ministerio de Economía; mientras que responsables de algunas entidades financieras no dudan en posicionarse junto a la institución que ahora gobierna Luis María Linde. "Lo de los 30.000 euros de pronta ayuda europea es sólo un puro mensaje publicitario detrás del que no hay nada", sentencia el consejero delegado de una importante entidad financiera.
El Banco de España sabe bien que antes de la llegada de las primeras ayudas deberá producirse todavía una dura negociación con la Unión Europea, que impondrá una serie de condiciones.
Y ante tal situación, prefiere optar por la prudencia. Esa prudencia ha sido la que le ha llevado a no publicar los resultados presentados por las cuatro auditoras líderes en España. Estos resultados están cerrados a 30 de junio y ahora se están elaborando nuevos informes con información al cierre de 30 de julio, que deberán presentarse antes del 15 de agosto.
Es probable que a partir de esta fecha se den a conocer algunos resultados, aunque todo quedará pendiente de la evaluación que realiza la auditora Oliver Wyman en la propia sede del Banco de España sobre los activos inmobiliarios y los adjudicados en las carteras de cada uno de los bancos. Esta evaluación no estará disponible hasta finales de septiembre.
Estos análisis servirán de base, sin duda, para establecer las necesidades finales del sector financiero español y también la estrategia a llevar cabo. El plan pasa por la desaparición de aquella entidad cuyo saneamiento no compense el alto esfuerzo financiero que haya que realizar. Este punto es también un aspecto de desacuerdo entre el ministerio de Economía, que niega tal posibilidad, y el Banco de España, que lo tiene bien asumido conforme a las directrices de la Unión Europea.
Rafael Rubio Director de Bolsalia
