20 de Septiembre, 23:07 pm
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Opinión

Dos años después del fin de Ausbanc y Manos Limpias quedan muchos cabos sueltos

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  • "Pronto será juzgado por numerosos delitos. Pero, ¿quién favoreció al líder de la presunta trama criminal desde las instituciones públicas?"

El juez Santiago Pedraz no se fía de Luis Pineda. El que fuera máximo responsable de Ausbanc acaba de cumplir dos años de prisión preventiva y el magistrado de la Audiencia Nacional ha prorrogado su continuidad en la cárcel porque cree que Pineda fuera de ella es un peligro que puede poner todo patas arriba. Pedraz considera que, si le concede la libertad, es muy posible que se fugue de España a un país latinoamericano donde sea extremadamente difícil su extradición. También teme, si no le sale bien este plan, que aproveche su estancia fuera de prisión para destruir pruebas, presionar a los testigos e incluso poner trabas a la Justicia en su intento de acceder a su patrimonio.

Luis Pineda es ahora mismo «l'enfant terrible» para la Audiencia Nacional. Ha intentado en más de media docena de ocasiones recuperar la libertad, pero el juez Pedraz no solo se la ha negado siempre, sino que ahora prorroga su situación penal preventiva dos años más, aunque se espera que antes se celebre el juicio. Es el único miembro de la trama de los 14 procesados que permanece en la cárcel. Para él, el fiscal pide casi 119 años de prisión y para su mujer, Teresa Cuadrado, 22, por delitos de organización criminal y de extorsión a bancos y empresas, entre otros.

Pero hay más. Pineda recibió millones de euros de subvenciones y ayudas públicas sin contar con los requisitos necesarios para  acceder a ellas. Siendo ministra de Sanidad y Consumo Elena Salgado, en 2005 Ausbanc fue expulsada del Registro Estatal de Asociaciones de Consumidores, expulsión que fue ratificada por la Audiencia Nacional en 2010. Pero cuando Ana Mato fue nombrada ministra de Sanidad del primer Gobierno de Mariano Rajoy, en 2012 Ausbanc volvió a ser inscrita en ese registro y ese mismo año volvió acceder a sus jugosas subvenciones. Del registro que nunca salió -ni temporalmente- fue del de la Comunidad de Madrid, donde gozó de millonarias ayudas con los Gobiernos de Ruiz Gallardón, Esperanza Aguirre e Ignacio González. 

A Pineda se le va a juzgar pronto por numerosos delitos. Pero quedan cabos sin atar. ¿Quién favoreció al líder de Ausbanc desde las instituciones públicas? ¿quién fue el responsable de amparar su actividad delictiva con dinero público que nunca debió recibir? ¿quién lo volvía a inscribir en registros de asociaciones de consumidores de los que era expulsado? El juez Pedraz tiene mucho trabajo por delante.

Alejandro Ramírez

Director de Inversión y Finanzas.com

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