21 de Octubre, 14:38 pm
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Opinión

La posverdad entra en la comisión que investiga la crisis financiera

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  • "Fernández Ordóñez no se cansó de lanzar acusaciones sobre la pésima gestión que de la crisis financiera hizo todo el mundo, menos él"

El término posverdad llegará al diccionario de la Real Academia Española el próximo mes de diciembre, pero personajes tan variopintos como Carles Puigdemont y Miguel Ángel Fernández Ordóñez se han adelantado a la cita.

Sus delirantes manifestaciones desde que llegó a Bruselas han convertido al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en el máximo exponente de la posverdad en la actualidad, con permiso del incombustible presidente de Estados Unidos, Donald Trump.  Puigdemont ha hecho suyas las palabras del filósofo británico A. C. Grayling, quien asegura que todo el fenómeno de la posverdad se resume en: «Mi opinión vale más que los hechos».  

Hasta aquí todo normal. Porque desde el minuto uno, el relato independentista catalán se ha basado en una distorsión de la realidad, apelando a las emociones y sentimientos de los catalanes y dejando a un lado los hechos objetivos. Pero lo que no es tan lógico es que esa misma estrategia la encontremos en el Congreso de los Diputados y más concretamente en la comisión que investiga la crisis financiera. La comparecencia del exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que estuvo al frente de la institución entre 2006 y 2012, los años de plomo de la crisis, fue un patético intento por hacer real lo falso, por repetir mil veces una mentira con el objetivo de que se convierta en verdad.

No se cansó de lanzar acusaciones sobre la pésima gestión que de la crisis financiera hizo todo el mundo, menos él, que no asumió ninguna responsabilidad de lo sucedido. Es más, ante la estupefacción de la audiencia parlamentaria, quiso ponerse la medalla de que fue uno de los pocos que en el año 2003 alertó sobre la burbuja crediticia que se estaba gestando. Solo le faltó pedir a los diputados que le aplaudieran por su 'magnífica' labor al frente del Banco de España.

Parece increíble que el suelo se abriera bajo los pies del sistema financiero español, que se derrumbó como un castillo de naipes; que la banca pudiera comercializar masivamente entre pequeños ahorradores participaciones preferentes, deuda subordinada y otros productos calificados como «tóxicos» para ese perfil de inversor; que las fusiones frías de las cajas fueran un disparate que nadie comprendió; que Bankia saliera a bolsa en una situación poco recomendable para ello. Todo esto pasó con Miguel Ángel Fernández Ordóñez como gobernador del Banco de España. Y él sigue echando balones fuera, viviendo en otra realidad, en la de la posverdad.

Alejandro Ramírez

Director de Inversión y Finanzas.com

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