Vocento 15 años 16 de Diciembre, 18:00 pm
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Opinión

Alejandro RamírezTwiter

Algo más que afectados por la liquidación del Banco Popular

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  • "Un jubilado del Popular dice que «lo ocurrido con el banco ha sido para mí como la pérdida de un familiar, la misma sensación de tristeza y angustia»"

Más de 300.000 accionistas del Banco Popular siguen en estado de «shock» por la liquidación de la entidad y la pérdida del valor de sus acciones. Entre ellos muchos trabajadores en activo y jubilados del banco que no dan crédito a lo sucedido.

"Lo ocurrido el pasado 7 de junio con el Banco Popular ha sido para mí como la pérdida de un familiar, la misma sensación de tristeza y angustia», escribe un trabajador jubilado del banco en una carta enviada a la dirección de Recursos Humanos del Banco Santander, en la que solicita la condonación de los anticipos destinados a la compra de acciones del Popular. Este trabajador, por este motivo, lleva cinco años pagando cuotas mensuales cercanas a los 400 euros. Ha perdido más de 50.000 euros con su inversión en el banco y durante los próximos 6 años deberá seguir pagando esa cuota cada mes para hacer frente a los 27.625 euros que aún debe por unas acciones que ya no valen nada. 

Otro jubilado del banco, cuya pérdida económica no ha sido tan grande, reconoce que «a muchos el gran daño que nos han hecho no ha sido económico. Han dejado sin valor, de la noche a la mañana, el esfuerzo y las ilusiones de casi medio siglo de dedicación y trabajo y de eso nadie te puede compensar». Son algunos de los testimonios que hemos recogido en el número extra de verano de INVERSIÓN & Finanzas.com entre los afectados por la liquidación del Banco Popular. Testimonios de trabajadores que durante más de 46 años estuvieron vinculados a la entidad, «el banco era como un miembro más de mi familia», aseguran. Son algo más que simples afectados por el colapso del Banco Popular. 

Y si amargo es el relato de estos jubilados que siempre han estado «orgullosos» de trabajar en el «banco más rentable», como era conocido el Popular en la década de los noventa, más conmovedor es el de los empleados que siguen en activo, a los que también concedieron anticipos para la compra de acciones del banco y ahora se han quedado sin esos títulos y con una deuda por pagar. Y lo que es peor, a diferencia del resto de accionistas y de los jubilados de la entidad, ellos no se atreven a poner su caso en manos de un abogado. Aunque las querellas por la liquidación del Popular se acumulan en la Audiencia Nacional, estos trabajadores no tienen claro que deban dar ese paso. Si denuncian a su propia empresa temen que se esfumen las muchas o pocas posibilidades que tengan de continuar en su puesto de trabajo. Y quieren evitar esa pesadilla a toda costa, el perderlo todo: las acciones y el empleo. Y encima tendrían que seguir pagando el dinero que deben por la compra de los títulos.

Alejandro Ramírez

Director de Inversión y Finanzas.com

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