Vocento 15 años 18 de Diciembre, 09:43 am
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Opinión

España no es Grecia

llave

Como hemos estado viviendo en las últimas semanas, la incertidumbre sobre Grecia, ha provocado una situación en la que el mercado ha llegado a equiparar la economía griega con economías que distan mucho en actitud, toma de decisiones y objetivos logrados.

A diferencia de la problemática economía griega, los conocidos como "periféricos" están marcando un camino muy opuesto y en la dirección correcta, lo que les diferencia sobre manera de la maltrecha economía helena, circunstancia que debería servir al mercado para ser sensato a la hora de hacer una valoración y tomar una decisión en base a un juicio justo.

De sobra es conocido que la situación de un posible "Gretix", perturba la estabilidad de la zona euro, tal vez las últimas aproximaciones simplemente hayan sido una dilatación temporal del problema, que a la hora de abordarlo en un futuro se encontrará prácticamente en la misma situación de estancamiento. La tensión sigue siendo latente y el fuego cruzado de declaraciones proveniente de los principales bandos se intensifica por momentos.

Actualmente, la iniciativa y las comparecencias más agresivas vienen por parte de los acreedores, encaminadas a una desacreditación de las medidas que pretende llevar a cabo Syriza, tachándolas de algo tan insostenible como el nivel de vida que tenia Grecia , "claramente por encima de sus posibilidades" en el pasado, marcando este motivo como uno de los principales condicionantes que les ha llevado a la actual situación.

Igual que vemos esos "palos" a una Economía que no ha seguido el camino marcado y sensato, al menos económicamente hablando, que se atreve a enfrentarse a los reguladores y los proveedores de las diferentes tablas de salvación financiera que se le han otorgado. Tenemos que analizar las alabanzas a las políticas económicas y, sobre todo, a los resultados de las mismas, obtenidos por parte de países que se muestran como ejemplo de una restructuración política- económica, modificando errores del pasado y saliendo de una crisis que influyó a nivel global. Claro ejemplo es el caso de España con factores diferenciadores con respecto a Grecia.

El primer motivo es que realmente, España y el Gobierno central sigue devolviendo el dinero prestado en las temporalidades establecidas. Para empezar, debemos tener en cuenta que ya hay un compromiso total sobre el pago de la siguiente cuota a devolver, 1.500 millones de euros correspondientes al rescate bancario que recibió por parte de la Unión Europea en 2012, por una cuantía de 41,300 millones. Por el momento ha devuelto 2.800 millones de euros , haciendo efectivo con ésta ultima devolución tendría respaldado un 10,41% de la totalidad del capital recibido.

Un segundo motivo, y de vital importancia, es que la deuda española del conjunto de las administraciones se sitúa en 1,035 billones de euros y con una tendencia alcista. Teniendo en cuenta que nos encontramos en un apalancamiento nunca visto antes en la Economía española, con un 97,8% sobre el PIB. La situación es muy óptima a la hora de encontrar fuentes de financiación por parte de nuestra Economía.

La deuda actualmente, en particular las letras del tesoro, le suponen a España prácticamente un coste cero y la deuda en general supone un coste muy reducido para las arcas públicas. Las obligaciones del Estado a 10 años se mueven en un tipo de interés medio mayor al 1% y los bonos del Estado a 3 años no superan el 0,2% de tipo de interés medio. Lo que ratifica una confianza importante sobre la Economía española.

El principal problema lo seguimos encontrando en una tasa de paro que se mueve en niveles del 23,4% y con unos incrementos salariales no muy elevados, generan que el principal problema de la inflación con IPC nacional se mueva en los -1,1%, y siga siendo un lastre, aún valorando factores positivos como el incremento del endeudamiento del ciudadano de a pie en un 8,46%, lo que debería reactivar una economía de consumo bastante débil en lo que a niveles de inflación se refiere.

Aún con estos últimos hándicap la Economía española merece un trato diferenciador con respecto a sus homólogas, ya que las perspectivas son positivas y altamente mejorables según se vaya reactivando la misma. El mercado y el inversor parece ya tenerlo en cuenta, pero queda esa memoria histórica económica que nos puede inducir al error comparativo.

Jorge López, de XTB

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