Nos encontramos actualmente en un escenario un tanto distinto al vivido el año pasado en estas mismas fechas, sin embargo no está exento de riesgos, ni mucho menos.
Las expectativas sobre el crecimiento de la economía mundial, se han ido revisando a la baja durante todo este año 2012. Por un lado, está la Zona Euro sumida en un proceso de reestructuración financiera, que unido al tremendo proceso de ajustes fiscales y recorte del gasto público, no hace más que reducir expectativas de inversión y consumo de familias, hogares y empresas. Se esperan nuevos ajustes en nuestro país y un posible rescate, que podrían lastrar todavía más la creación de empleo y las perspectivas de ingresos de los diferentes entes, tanto públicos como privados. De hecho, indicadores adelantados de la economía como los PMI´s de servicios y manufacturas, muestran un marco de recesión agravándose con el paso de los meses.
Este escenario, provocaría un incremento de las primas de riesgo de los bonos soberanos de países periféricos, que en estos momentos no estamos viendo, de no ser por la intención del BCE de instrumentalizar el programa de compra de deuda pública a corto plazo y otras posibles medidas de flexibilización cuantitativa. Este paraguas es el que ha permitido, durante el pasado mes de agosto, que las primas de riesgo se relajen y las bolsas, sobre todo la española, hayan experimentado incrementos notables a diferencia de lo ocurrido el verano pasado con desplomes históricamente elevados. Por la parte de la renta variable, es probable que siga subiendo bajo el amparo del BCE, sin embargo, noticias no esperadas o ajustes mayores de lo esperado, podrían provocar volatilidades no deseadas para perfiles más conservadores.
En el otro lado del charco, la economía de EEUU muestra síntomas de crecimiento bastante débiles y con un mercado laboral cuyos últimos datos no han sido demasiado halagüeños. Debemos tener en cuenta varios puntos: el primero, es un país que sigue creciendo, no está en recesión como la Zona Euro, aunque se ve afectado por todo lo que ocurre en Europa; segundo, hay que recordar que en el mes de noviembre hay elecciones presidenciales en el país y los electores dan mucha importancia a la creación de empleo, por lo que no se descarta una actuación por parte de la Reserva Federal en este sentido influidos por una merma en el mercado de trabajo, por lo que quizás tengamos una QE3 a la vuelta de la esquina; y tercero, a la economía norteamericana le interesa mantener el tipo de cambio bajo con respecto al euro, por lo que si actúa el BCE con medidas expansivas y el Banco Central Chino, el tipo de cambio Yuan/Dólar perjudicaría a EEUU por el incremento de los intereses .
Bien, una vez definido el marco económico actual a grandes rasgos y evitando entrar en activos demasiado arriesgados en las carteras de fondos de inversión para perfiles conservadores y moderados, presentamos nuestras carteras modelo a continuación:

El objetivo principal de la cartera conservadora es mantener el capital y conseguir batir la inflación. Por este motivo, hemos optado por una distribución de activos con una ponderación elevada en renta fija, pero de manera diversificada. De este modo, el 20% de la cartera está compuesta por el Carmignac Securité, fondo muy consistente y de baja volatilidad. Otro porcentaje importante del portfolio se divide entre el Pimco Total Return (12%) que pretende conseguir un retorno absoluto durante cada ejercicio, el M&G Optimal Income (15%) cuyas inversiones se dividen en un 90% en renta fija y un 10% en renta variable lo que permite un movimiento más flexible de la posición y un 15% en el Amundi Funds Volatility cuyas estrategias neutrales a mercado evitan movimientos bruscos de la cartera ante caídas inesperadas en los mercados. Nos decantamos también por un fondo mixto como el Carmignac Patrimoine E cuyo track record es impecable, al mismo tiempo que nos permite, parcialmente, aprovechar la buena marcha de los mercados y amortiguar bajadas en bolsa. El resto de las posiciones se dividen en fondos de renta fija flexible, globales y diversificados.

La siguiente cartera corresponde al perfil moderado donde las variaciones anuales son algo más elevadas que el perfil anteriormente descrito, sin llegar a ser arriesgado. Volvemos a elegir el Pimco Total Return, Carmignac Securité y Amundi Funds Volatility como base de la cartera, eso sí, variando los porcentajes en función del nuevo perfil. Así, el Carmignac Patrimoine pasa al 15% de la posición global. Introducimos fondos como el Pictet Global Emerging Debt de deuda diversificada de países emergentes con la expectativa que estas regiones se ralenticen menos que el resto de economías desarrolladas y donde las rentabilidades de la deuda son bastante atractivas. Entramos ahora en renta variable con el Amundi International SICAV, el MS Global Brands que invierte una parte importante de su portfolio en el sector consumo de EEUU y el resto al nivel global y el Templeton Asian Growth dejando de este modo un 5% de la cartera expuesta a renta variable asiática. Completamos con un 6% de la posición global en un fondo que invierte en deuda de calificación High Yield en EEUU.
La última cartera que nos queda por describir pertenece al perfil arriesgado. En ella el porcentaje en renta variable es significativamente mayor que en la moderada y sólo se la recomendamos a clientes que estén dispuestos a asumir volatilidades elevadas en su patrimonio, pero con una perspectiva de medio-largo plazo. De ese modo, aparecen fondos de renta variable emergente como el Robeco Emerging Markets, global como el M&G Global Dividend que persigue invertir en empresas que pagan dividendos por encima de la media del sector y el Franklin US Opportunities que invierten en empresas americanas con fuerte potencial de crecimiento. Repetimos activos de carteras anteriores pero variando los pesos de modo que se incrementa la volatilidad y conservamos una parte un poco más moderada para evitar fluctuaciones excesivas.
A la hora de tomar una decisión y entrar en un fondo de inversión, lo primero que aconsejamos es tener en cuenta el perfil de riesgo de cada individuo, preguntarse uno mismo cuánta variación de mi patrimonio estoy dispuesto a soportar en el medio-largo plazo y cuál es la rentabilidad con la que me sentiría cómodo. También preferimos crear una cartera compensada disponiendo de renta fija, renta variable y fondos de gestión alternativa, por ejemplo. En estos momentos, donde se está decidiendo el futuro del Euro y de la economía mundial para las próximas décadas, se hace indispensable tener un horizonte de inversión de medio-largo plazo, donde la diversificación y el control del riesgo son esenciales y deben ser los pilares fundamentales de todo patrimonio.
Las carteras anteriores están compuestas sólo de fondos de inversión, pero podemos disponer de una amplia gama de productos no menos interesantes como son los valores de bolsa, renta fija corporativa de empresas con buenos fundamentales que pagan cupones muy atractivos y otro tipo de activos que ganan cada vez más adeptos como son los ETP´s o Exchange Traded Products: dentro de esta categoría podemos encontrar los conocidos ETF´s o Exchange Traded Funds que replican toda clase de índices bursátiles o cesta de valores, los replican también de forma inversa o incluso podemos encontrar ETF´s apalancados. Existen también los ETC´s sobre materias primas, ETP´s sobre oro, petróleo o ETN´s. Son productos muy interesantes que pueden dar mucha flexibilidad a la cartera, diversificación y liquidez.
Otros activos con perspectivas de inversión a más largo plazo son los planes de pensiones. Dentro de este tipo de productos podemos encontrar planes de renta fija, mixtos o de renta variable. A su vez existe un gran número de gestoras que los comercializan. Nosotros recomendamos planes para perfiles conservadores como el E.S. Tranquilidad el Fondomutua Bonos o Bestinver Previsión. Para un perfil moderado, encontramos interesante el Fondomutua Muxto o el Plusplan Mixto. Y para perfiles arriesgados el Fondomutua Acciones, Bestinver Global o Espitiro Santo Crecimiento.
Siempre que tratamos con productos de inversión, primero tenemos que tratar de conocer de qué se trata, dónde cotiza, la liquidez que tiene, etc. En definitiva, cuánto más sepamos sobre él mejor. Se hace en estos casos imprescindible la figura de un asesor, que vele por los intereses del cliente y cuyo negocio principal no sean las comisiones que pagan unos productos u otros. El cliente debe exigir transparencia, sinceridad, dejar bien claro cuáles son sus objetivos de inversión y sobre todo que los productos ofrecidos se adapten a su perfil de riesgo.
Desde Aspain 11 tratamos sobre todo de proteger a nuestros clientes, trazando el mejor traje a medida posible para adaptarnos a las necesidades de cada uno y a su situación patrimonial y personal. Esto no se hace de la noche a la mañana y se necesita cercanía, esfuerzo y flexibilidad para mejorar cada día y tener a nuestros clientes contentos y tranquilos, que es nuestro objetivo principal.
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