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¿Qué es una hipoteca variable?

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Antes de profundizar en el concepto y particularidades de la hipoteca de interés variable, sería conveniente e interesante aclarar el significado de hipoteca en sí, así como también del de los tres tipos de interés que se pueden aplicar a un préstamo hipotecario en la actualidad.

La hipoteca es un contrato de garantía que se formaliza para asegurar el cumplimiento de una obligación, en este caso, la obligación de devolver la cuantía íntegra más los correspondientes intereses derivados de la solicitud de un préstamo. Generalmente los préstamos hipotecarios van vinculados a la compra de un inmueble.

Tipos de hipotecas:

Hipoteca con tipo de interés variable

En este caso el desembolso mensual varía continuamente durante toda la duración del préstamo. Se necesita un índice de referencia para poder establecer el importe de las cuotas, que por lo general suele ser el Euríbor. Los bancos fijan periodos de tiempo para revisar estos índices de referencia y así modificar la cuantía de los pagos en base a los cambios que se hayan acontecido, lo que supone tanto posibles subidas como posibles bajadas.

Hipoteca con tipo de interés fijo

Como el interés es siempre el mismo, la cuota mensual permanece fija e invariable durante todos los años de vida de la hipoteca. Aquí, a diferencia de lo que sucede con el tipo de interés variable, no es aplicable ningún tipo de revisión ni índice de referencia, por lo que la cantidad a pagar se mantiene ajena e indiferente a los cambios de interés que se puedan dar en el mercado.

Hipoteca con tipo de interés mixto

Las hipotecas mixtas son básicamente una combinación de las dos anteriores, y la forma de combinar el tipo de interés fijo y variable puede variar dependiendo de la entidad bancaria que lo gestione.

Particularidades de la hipoteca variable

Cuando se crea el correspondiente contrato es cuando se establece cada cuanto tiempo se va a recalcular la cuota de la devolución del préstamo. Aunque puede variar, lo más habitual es que esta revisión se realice cada seis meses.

Tras cada una de estas revisiones del tipo de interés, el importe de la cuota a pagar puede incrementarse o disminuirse en base a los índices de referencia, entre los que se encuentra el Euríbor, que suele ser el más utilizado, pero además existen otros como el Mibor, el IRPF de los bancos, el IRPF de las cajas de ahorro o el de Deuda Pública entre otros.

Una de sus características principales y muy probablemente el motivo que tiene más peso y que ha hecho que tantos españoles se decidan por el tipo de hipoteca de interés variable, es que suelen ofrecerse con un tipo de interés inferior y con un plazo de devolución mayor que el de las hipotecas fijas, lo que resulta en una cuota mensual mucho menor y por lo tanto, más atractiva para los deudores.

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