Consecuencias del fin de la deducción de la compra de vivienda
La eliminación de la deducción por la compra de vivienda habitual que tanto brilló durante la década prodigiosa del boom ya tiene fecha de caducidad. Después de que se limitara solo a las rentas bajas durante la pasada legislatura socialista y se volviera a recuperar para todas las rentas con la llegada del Partido Popular al poder, finalmente, será suprimida a partir del 1 de enero de 2013.
El Ejecutivo ha sucumbido a las presiones de sus 'rescatadores' oficiales desde Bruselas y a las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, además, de las de otros expertos, que no apostaban por esta fórmula, y que incluso, la consideraban como una medida que ha originado la burbuja inmobiliaria en España.
¿Perjudica o beneficia a los compradores?
El final de esta desgravación va a ser muy impopular entre los compradores, ya que muchos hipotecados la ven como un derecho adquirido y además, va a aumentar el esfuerzo económico para adquirir una vivienda. Si el descuento fiscal es el de un 15% sobre una cantidad máxima de 9.040 euros al año, el comprador se puede desgravar 1.356 euros anuales. Según estos cálculos, para hacer frente a una hipoteca media de 190.000 euros a 25 años, el descuento sobre los pagos sería de 33.900 euros al final de la vida de la hipoteca. Proporcionalmente, este ahorro será mayor cuanto más corto sea el plazo de amortización y más barata sea la vivienda. Los expertos calculan que la supresión de este incentivo supondría un encarecimiento de los precios de la vivienda de entre un 10% y un 17%.