19 de Septiembre, 21:22 pm

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En el Salón Inmobiliario ya no cuelan los regalos

Las rebajas del SIMA existen, pero sólo como gancho

CRISTINA VALLEJO

"Me conozco España como la palma de mi mano y no me van a engañar. Me quieren vender pisos que dicen que son magníficos, pero yo no lo veo así", dice un asistente

Descuentos aparentemente muy agresivos, que pueden llegar, incluso, al 50 por ciento. Pero los expertos no se fían de estos «ganchos» en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA).

"Con precios razonables, hay mercado», comentaba una de las responsables del stand de Bancaja Hábitat en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA), que tiene lugar entre el 27 y el 30 de mayo. En el stand de Reyal Urbis reconocían que se tienen que hacer esfuerzos por acercarse a la demanda y que, para ello, la variable fundamental con la que hay que jugar es el precio. «Hemos sido realistas. Poco a poco, hemos ido rebajando los precios, hasta un 20 por ciento», afirmaba José Manuel Galindo, el presidente de la patronal de los promotores. Aseguran que no pueden ir más allá, porque, si no, perderían dinero. Pero Galindo lleva diciendo esto desde hace ya demasiados meses. O no es cierto lo que dice o ése sigue sin ser el precio adecuado, porque las operaciones de compraventa siguen sin reactivarse. Los constructores echan la culpa de sus problemas a los bancos, por la que a su juicio constituye una competencia desleal y, también, al sistema que tienen que aplicar para valorar sus activos que, a su juicio, les convierte en clientes insolventes para los bancos.

A riesgo de parecer un colectivo esquizofrénico, los promotores, en esta edición del SIMA, ya no utilizan como gancho los regalos de otros años. En la feria de este año no hay coches. Sí alguna plaza de garaje y promesas de muebles. Aunque sí han optado por el obsequio de seguros de desempleo o la posibilidad de aplazar el pago de las cuotas. Pero el grueso de la campaña de márketing que han puesto en marcha para atraer a la clientela se basa en fuertes descuentos. Y han tenido bastante éxito, a tenor de la gran cantidad de visitantes particulares que había en el primer día de la feria, aunque era una jornada destinada a profesionales. De hecho, había colas en el stand de Caja Madrid. El de Metrovacesa estaba lleno y el de Vallehermoso, también, por ejemplo. También es verdad que el número de stands se ha reducido drásticamente: han acudido sólo 220 empresas, un tercio de las que asistieron el año pasado. Pero entre los stands de empresas extranjeras, de SEPES, del Ministerio de Vivienda, de la Comunidad de Madrid, el espacio para comprar una vivienda en España, es pequeño.

Al Gobierno le han gustado estas políticas: «Nadie podía pensar, hace apenas dos años, que íbamos a ver ligadas a la venta de viviendas palabras como ofertas o rebajas; esto implica que el sector de la construcción residencial se está adaptando a la demanda real de las familias y que está asumiendo su responsabilidad. Esto es una buena noticia para los ciudadanos», afirmó Beatriz Corredor, Ministra de Vivienda, en la inauguración del SIMA.

Es pronto para darse la enhorabuena. Es necesario escarbar. De hecho, algunos visitantes, una hora después de la apertura de la feria, ya se mostraban recelosos: «Me conozco España como la palma de mi mano y no me van a engañar. Me quieren vender pisos que dicen que son magníficos, pero yo no lo veo así», aseguraba un visitante. Como en cualquier campaña, las verdades se cuentan a medias. Es posible que en medio de tanta oferta haya alguna interesante. Pero, antes de nada, lo que debe hacer es estudiar detenidamente el mercado y escuchar a los expertos. Hermann Montenegro, consejero delegado de Axa REIM, asegura que los pisos tendrán que caer más y durante bastante tiempo. Además, este experto se queja de la falta de transparencia de los promotores: «Rebajas pero, ¿respecto a qué precios? No está claro y los inversores no compran».

¿A mitad de precio?

¿Qué hay detrás de los descuentos del 50 por ciento? En el caso de Metrovacesa, por ejemplo, de sus 2.000 viviendas, únicamente han llevado a la feria 150. Sólo estas últimas se anuncian con rebajas de hasta el 50 por ciento, aunque, en realidad, no hay ningún piso a mitad de precio. «El resto de nuestra cartera de inmuebles no está rebajada, porque, de ser así, sufriríamos unas pérdidas muy importantes», explica Ignacio Ramírez, director comercial de Metrovacesa. Desde Bancaja Hábitat comentan: «Todos los lunes sacamos tres inmuebles rebajados, pero la oferta sólo dura una semana. A la feria hemos traído los tres pisos de esta semana y otros diez o doce con descuentos. Creemos que es muy importante venir al SIMA, porque hacemos contactos para el futuro». En Afirma, el problema no es que haya pocos pisos rebajados, es que el descuento se queda muy escaso: es de sólo un 10 por ciento.

Desde Caja Madrid reconocen que los descuentos más agresivos corresponden a los inmuebles de peor calidad. ¡Cuidado!

Lo que gana terreno es el alquiler con derecho a compra: es una manera de que la promotora vaya obteniendo ingresos. A otras empresas como a Acciona, por ejemplo, les ha sido posible poner alguna promoción en alquiler. Otras empresas no pueden: sus acreedores no les dejan.

 

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