Rory Bateman, de Schroders, destaca que “pensamos que es poco probable que los estados
miembros de la Unión Europa permitan que los países periféricos amenacen al
euro. Nuestra previsión, por tanto, es que los gobiernos del sur de Europa
sean presionados para reducir drásticamente el gasto público lo que tendrá un
impacto en el crecimiento económico y en la reducción de los salarios del sector
público.”
“La volatilidad se mantendrá probablemente como el tema
principal de los mercados de renta variable en 2010, pero no subscribimos la
teoría de la recaída: la relajación de la política monetaria y el continuo flujo
de dinero hacia la renta variable seguirán apoyando al mercado durante los
próximos meses.”