Vocento 15 años 18 de Diciembre, 04:05 am
publicidad

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

2016: consolidando el crecimiento de los fondos

Jaime Banegas, Observatorio Inverco

Balance de año en la industria. Así han invertido los ahorradores y así se han adpatado las gestoras de fondos

Llegamos a diciembre y, como es habitual en estas fechas, corresponde hacer balance del ejercicio en curso. La primera conclusión es evidente: ha sido un buen año considerando el volumen de activos de los fondos de inversión. A finales de noviembre se han situado en los 230.000 millones de euros, acumulando un crecimiento superior a los 10.000 millones. Estamos hablando de un patrimonio bajo gestión no visto desde hace casi 10 años. Además, los flujos netos se mueven en niveles máximos en el último semestre, tras un principio de año marcado por la fuerte volatilidad.

Estas cifras no hacen más que confirmar la tendencia de ejercicios anteriores dado que en menos de cuatro años (desde diciembre de 2012), los fondos de inversión experimentan un aumento en su volumen de activos que supera los 100.000 millones de euros. Sin duda, lo que resulta especialmente relevante es que esa consolidación de crecimiento se produce en un año de elevada incertidumbre económica a nivel internacional, marcado por la agenda política que, en algunos casos, ha tenido desenlaces diferentes a los esperados ('Brexit', referéndum en Italia, procesos electorales a nivel nacional e internacional).

Es interesante analizar qué factores han llevado a los ahorradores a mantener la preferencia por los fondos frente a otros productos financieros. En mi opinión han sido dos. La primera es la toma de conciencia por parte de los ahorradores del entorno de tipos de interés tan bajos, que conlleva invertir a un plazo más dilatado como la única opción para obtener rentabilidad. Así lo refleja la última encuesta del Observatorio de Inverco, mostrando que más de la mitad de los partícipes tienen un horizonte temporal superior a los 3 años.

En segundo lugar, la capacidad de la industria para adaptarse a las necesidades de los clientes. Si hacemos inventario de los productos que se han lanzado durante este año, veremos fácilmente que la oferta de productos «puros» de renta fija o renta variable (aquellos que mantienen una cartera de bonos con duración estable o invierten de forma continua en valores de índices como el Ibex o Eurostoxx) no se ha incrementado de forma sustancial, dado que la oferta existente era amplia. La nueva oferta se ha centrado, más que en los «productos referenciados a un índice», en adaptarse al cliente y darle soluciones de inversión. El proceso se inició en años anteriores con las gamas de fondos perfilados que se adaptaban a las características del cliente. Esta oferta se ha completado con la proliferación de productos flexibles que permiten un mayor margen de actuación a los equipos de gestión. Otro ejemplo es la nueva generación de fondos garantizados o con objetivo de rentabilidad que adaptan el plazo, el universo de inversión, el riesgo asumido y la estructura a la situación de mercado y a las necesidades del cliente.

La tendencia a poner al cliente como centro absoluto de atención se ha reflejado en muchos más lanzamientos: fondos de entrada progresiva en el mercado bursátil, fondos con objetivo de generar dividendos y cupones recurrentes para el ahorrador, productos socialmente responsables... La lista es extensa, pero eso no implica que sea compleja. De forma paralela, las gestoras han racionalizado su catálogo de productos y mejorando la información de los mismos para que el proceso de elección por parte del inversor resulte una experiencia sencilla y transparente. Tal vez ello explique que no solo se incremente el patrimonio, sino también el número de partícipes, que ya alcanza los 8.160.405, lo que supone 453.000 más que al inicio de año.

Mi previsión es que este crecimiento se mantenga en el futuro y no solo por el escenario de tipos de interés o mayor estabilidad económica. Tengamos en cuenta que los fondos son productos financieros líquidos, transparentes, fiscalmente eficientes, rentables en su horizonte temporal y que, como hemos comentado, se adaptan cada vez más a las necesidades del cliente. Sin pretender ser un gurú, es fácil predecir que se van a consolidar como el instrumento óptimo para canalizar el ahorro.

publicidad
publicidad
publicidad